Lo que es seguro que haría y hago es disfrutar de lo que hay, por lo menos es lo que hice la última vez que estuve en Deza. En el pueblo cada sonido es importante. Todavía podemos oír la campana llamando a misa. El gallo canta de una manera muy clara de madrugada. Canta todo el día pero a esas horas parece que se esfuerza más en hacerlo mejor, o que lo oímos sin ningún otro ruido. Me pregunté si solo había un gallo en el pueblo. Me di cuenta que no había visto nunca al gallo pese a tenerlo allí ... (ver texto completo)