Buenos días: No sé si se habrá desatado una guerra más y yo sin enterarme. Resulta que me despierto y todo son tiros. De pronto caigo en la cuenta que hoy es domingo y que los pobres bichos van a tener el día muy aciago. Y que muchos de ellos perecerán y en el mejor de los casos acabaran la jornada (que es festiva para el hombre) con algún perdigón en sus entrañas o asustados. (Le habían dejado a los pobres animales del campo, dos días libres, desde el jueves pasado para que se tranquilizaran, dicen) ... (ver texto completo)