Esta ermita de los Santos de Torrijo se divisa desde lejos. A los de Deza nos es muy familiar pues nada mas subir al campo, la vemos al este, por donde sale el sol. Mi padre me contaba que los Santos se los disputaban Bijuesca y Torrijo y para dirimir la cuestión decidieron echar un cántaro a rodar por la pendiente hacia las vegas de Manubles. Los de Bijuesca se pusieron contentos pues sabían que el cántaro no aguantaría sin romperse, al caer por aquelloa acantilados. La cuestión era que si se rompía ... (ver texto completo)