Lo del burro hacíamos lo que podíamos pues ese tipo de salto no a todos se nos daba bien. Saltar, saltar, lo que se dice saltar… éramos unos ases en lo de “Saltar a la goma”:
Para practicarlo tan sólo se requiere una goma de varios metros de largo, muy elástica, que las niñas adquiríamos en el comercio a tanto el metro y que después uníamos sus extremos por un nudo. Hace falta un mínimo de tres jugadoras, dos para sujetar la goma y otra que es la que salta. Ese número es considerado precisamente ... (ver texto completo)
Para practicarlo tan sólo se requiere una goma de varios metros de largo, muy elástica, que las niñas adquiríamos en el comercio a tanto el metro y que después uníamos sus extremos por un nudo. Hace falta un mínimo de tres jugadoras, dos para sujetar la goma y otra que es la que salta. Ese número es considerado precisamente ... (ver texto completo)