Hace algunos años, un amigo me preguntó por qué razón el gato, al pasarle la mano por el lomo acariciándolo, levanta siempre su cola. La verdad es que a mi no se me ocurrió la respuesta. Pues según mi amigo el gato quiere decirte, como no puede hablar, que en ese punto se acaba el gato. Que vuelvas a empezar de nuevo a pasarle la mano, que le gusta lo que le haces. Pues yo siempre pienso al ver esta señal, que a partir de aquí se acaba el pueblo, se acaba Deza. Si quieres volver a gozar del entorno, ... (ver texto completo)