FREILA (Granada)

trillando
Foto enviada por antonio

La última potencia que tuvo contacto con los corsarios fue Prusia en la Guerra Franco-Prusiana de 1870, cuando Prusia anunció la creación de una ‘marina voluntaria’ conformada por barcos privados. La única diferencia entre esto y los corsarios era que los barcos voluntarios actuaban bajo la disciplina de la marina normal.
Hubo varias declaraciones unilaterales y bilaterales que limitaban la piratería entre 1785 y 1823. Sin embargo, la revolución llegó en 1856 cuando la Declaración de París firmada por todas las potencias europeas afirmó que ‘La actividad de los corsarios es y permanecerá abolida’. EEUU no firmó porque una enmienda más fuerte, la prevención de la captura de la propiedad privada en mar no fue aceptada. En el siglo XIX muchas naciones aprobaron leyes que prohibían a sus ciudadanos aceptar comisiones ... (ver texto completo)
Magnus Heinason sirvió a los holandeses en su lucha contra España. Aunque lograban capturar una gran cantidad de dinero, estos ataques a duras penas detenían el flujo de oro y plata que iba desde México hasta España. La mayor cantidad de tesoros que llegaron a España se dio en el período de 1585 a 1603. Isabel tuvo como sucesores a los primeros monarcas estuardos, Jaime I y Carlos I, que no permitieron la actividad corsaria. A mediados de siglo XIX la guerra marina irregular pasó de moda, quizás ... (ver texto completo)
En esta primera etapa la idea de una marina regular no existía aún, por lo que es difícil distinguir esta actividad de la guerra naval regular. Los corsarios contaban con el apoyo de la reina Isabel I, quien en varias ocasiones prestó barcos y compró su parte en las expediciones. El ataque a las naves españolas era parte de una política de competencia agresiva con España, y ayudó a provocar la primera Guerra Anglo-Española. Muchos éxitos dependían de los corsarios. La captura del tesoro de un barco ... (ver texto completo)
Inglaterra hizo gran uso de los corsarios y a la vez sufrió los ataques de otros corsarios extranjeros. A fines de siglo XVI las naves británicas navegaban por el Caribe y las costas de España con el objetivo de interceptar el tesoro de las flotas españolas. El gobierno inglés creía que esto se justificaba porque la Armada Española había tomado los barcos de Sir Francis Drake y de Sir John Hawkins, que estaban tratando de vender esclavos africanos a colonias españolas aunque esta actividad era ilegal.
Estados Unidos usó escuadrones mixtos de fragatas y corsarios en la Guerra de la Independencia. Luego de la Revolución Francesa, los corsarios franceses se convirtieron en una amenaza para los cargamentos británicos y americanos que iban hacia el oeste del Atlántico y el Caribe, lo que resultó en unas pseudo-guerra, un breve conflicto entre Francia y EEUU peleado en el mar.
Generalmente navegaban en forma independiente, pero en ocasiones formaban escuadrones o cooperaban con la marina. Varios corsarios fueron parte de la flota inglesa que se enfrentó con la Armada Española en 1588. De hecho, los primeros intentos ingleses de establecerse en Norteamérica fallaron en parte porque los barcos ingleses no tenían permitido dejar las costas de Inglaterra durante el enfrentamiento con la Armada, y todos los barcos mercantes eran considerados como potencialmente útiles para ... (ver texto completo)
Cualquier tipo de barco podía ser un barco corsario. Los más grandes eran del tamaño y poder de pequeñas fragatas, mientras que las más chicas podían ser como una goleta de 4 armas. Algunas eran construidas como barcos de guerra. Algunos navíos eran barcos mercantes de largo alcance que hacían sus rutas comerciales tradicionales pero iban armados y listos para tomar ventaja de cualquier premio que se les cruzara.
Las condiciones de a bordo para los corsarios variaban. Algunas tripulaciones eran tratadas tan duramente como las tripulaciones navales de su tiempo, mientras que otras seguían las reglas más flexibles y relajadas de los barcos mercantes. Algunas tripulaciones estaban conformadas por mercaderes profesionales y marineros, otras por piratas, deudores y convictos. Algunos corsarios terminaron convirtiéndose en piratas, no sólo a los ojos de sus enemigos sino también para sus propias naciones. William ... (ver texto completo)
Como actuaban en forma privada e independiente, los corsarios no tomaban órdenes de ningún comandante naval. Generalmente tenían que limitar su actividad a un área acordada o a los barcos de determinada nación, todo lo cual se especificaba en su carta de marca. A menudo los dueños o el capitán debían adherir a estas condiciones, porque de otra manera tendrían que pagar los daños hechos. Los franceses, durante las guerras napoleónicas, destruyeron las cartas de marca pertenecientes a los capitanes ... (ver texto completo)
Los corsarios eran una especie de saqueadores comerciales, interrumpían el comercio de sus enemigos. Eran muy beneficiosos para el poder naval pequeño, o para alguien cuyo enemigo dependiera del comercio: interrumpían el comercio y por lo tanto los ingresos impositivos, y forzaban al enemigo a utilizar barcos de guerra para proteger la mercancía. La actividad corsaria era una manera de movilizar buques bélicos y marineros sin tener que gasta dinero público o comisionar a oficiales navales. Algunos ... (ver texto completo)
Un corsario era un guerrero autorizado por el gobierno nacional. En ese momento muchos navíos mercantes estaban armados con cañones, y los oficiales navales esperaban beneficiarse de los premios monetarios si capturaban una nave enemiga. El corsario se distinguía por el marco legal en el que operaba. Si no se declaraba la guerra, o si el corsario atacaba una nave neutral, podía ser tratado como un pirata.
Se ha dicho que los corsarios representaban una forma de guerra menos destructiva e inútil, porque el objetivo era capturar naves y no hundirlas.
Los corsarios eran aceptados como parte de la guerra naval entre los siglo XVI y XIX, autorizados por todos los poderes navales importantes. El costo de comisionar corsarios nació gracias a los inversores que esperaban ganar un botín significativo del dinero ganado a comerciantes enemigos.
Un corsario era un guerrero autorizado por cartas de marca otorgadas por el gobierno de un país para atacar una nave extranjera. El trabajo de los corsarios a menudo es descrito como una forma de piratería apoyada por el estado. El corsario era autorizado solo por su propio país para atacar o robar barcos enemigos durante tiempos de guerra. Sin embargo, los estados solían alentar los ataques a potencias enemigas en tiempos pacíficos, o a navíos neutrales en tiempos de guerra, con los cual se lograba ... (ver texto completo)