Magnus Heinason sirvió a los holandeses en su lucha contra España. Aunque lograban capturar una gran cantidad de dinero, estos ataques a duras penas detenían el flujo de oro y plata que iba desde México hasta España. La mayor cantidad de tesoros que llegaron a España se dio en el período de 1585 a 1603. Isabel tuvo como sucesores a los primeros monarcas estuardos, Jaime I y Carlos I, que no permitieron la actividad corsaria. A mediados de siglo XIX la guerra marina irregular pasó de moda, quizás a causa del crecimiento de la importancia del comercio marítimo a naciones neutrales y también quizás debido a la dominación inglesa de los mares.