Bueno, calla. Ahora he vuelto a mirar la foto con lupa y me he dado cuenta de que el suelo es adoquinado, y creo que el suelo de "mi escuela" no era así.
Te vuelves a equivocar; como se nota que la vista la tienes un poco, ¡tararí que te ví! El suelo de la calle de La Fuente en el año sesenta estaba empedrado, un empedrado muy desigual e irregular, que tenía unas piedras alargadas de granito que marcaban la calle trasnversalmente y mantenían las piedras del empedrado en en su sitio; las calles adoquinadas en el pueblo eran la c/ Nueva, la c/ Mayor y la c/ Iglesia; no había más.