Mensajes de TURON (Asturias) enviados por José Mel Z..L.:

Me agarraba a menudo a los signos escritos, a la palabra, al ritual estetico al simbolo con todo su valor de proteccion y de inclinacion a la buena suerte, tal como hacian los primitivos con sus pinturas rupestres. Escribir era para mi como recurrir a la magia, y entonces la literatura se hacia religion, pues por intentar destruir la ambigüedad entre lo real y lo imginario caia constantemente en ella, en la ambigüedad, como ocurria con todas las religiones, y por esto pensaba que no habia nada mas ... (ver texto completo)
Despues de terminar aquel poema largo tome una hoja en blanco y escribi la palabre made y aquella representacion tuvo un poder invasor para mi, y despues tome otra hoja tambien en blanco y escribi la palabra Laura y percibi varios olores distintos, y entonces junte las dos hojas a la altura de las dos palabras y encontre una magica sincronia entre lo real de ellas y lo que de ellas habitaba en mi cerebro como imaginario, y pense que quiza Laura fuera la madre ausente y que quiza don Justo fuera la representacion simbolica del padre que debia destruir para conseguir a la madre, y el cuerpo se me estremecio de temor, porque imagine a don Justo preparando la venganza contra mi por aquel pensamiento que yo habia tenido, y temia la castracion de la imagen positiva que el tenia de mi. Decidi escribirle tambien un poema a don Justo, pero no me salio tan largo. Mirando luego los dos poemas pense que la poesia era como buscar a traves de la palabra ese lugar al que nunca llegamos. ... (ver texto completo)
Laura trabajaba en la Biblioteca Municipal y era ocho años mayor que yo y catorce mas joven que don Justo. En el poema escribi que su cuerpo era como una selva abarrotada de pajaros imposibles, y tambien escribi, en aquel poema que nunca nadie habria de leer, que sus ojos eran como un enigma y su voz una interrogacion, y no se cuantas cosas mas escribi, porque el poema era muy largo y todo el estaba dedicado a Laura. Me senti bien mientras lo escribia. Siempre me sentia bien escribiendo.
Me agarraba a menudo a los signos escritos, a la palabra, al ritual estetico al simbolo con todo su valor de proteccion y de inclinacion a la buena suerte, tal como hacian los primitivos con sus pinturas rupestres. Escribir era para mi como recurrir a la magia, y entonces la literatura se hacia religion, pues por intentar destruir la ambigüedad entre lo real y lo imginario caia constantemente en ella, en la ambigüedad, como ocurria con todas las religiones, y por esto pensaba que no habia nada mas equivoco que las religiones ni nada mas religioso que el acto de escribir. ... (ver texto completo)
Al dia siguiente del entierro me levante con el cuerpo blando, como si hubiera estado toda la noche metido en agua caliente. Me desperto el telefono. Era Laura. Llamaba para interesarse por mi. Me dijo que si queria podiamos vernos y hablar, porque hablar era el mejor remedio en aquellas circustancias, eso fue lo que me dijo, y le dije que si, que la llamaria, y cuando colgue el telefono senti necesidad de escribir algo sobre ella, asi que despues de desayunar le escribi un poema, un poema que estaba ... (ver texto completo)
Laura trabajaba en la Biblioteca Municipal y era ocho años mayor que yo y catorce mas joven que don Justo. En el poema escribi que su cuerpo era como una selva abarrotada de pajaros imposibles, y tambien escribi, en aquel poema que nunca nadie habria de leer, que sus ojos eran como un enigma y su voz una interrogacion, y no se cuantas cosas mas escribi, porque el poema era muy largo y todo el estaba dedicado a Laura. Me senti bien mientras lo escribia. Siempre me sentia bien escribiendo.
Enronces Tobias me dijo que que bien pronunciaba yo los nombres extranjeros, que seguro que era porque habia estado en Paris. Me senti otra vez agradecida y le prometi que si algun dia reponian la pelicula Papillon iriamos a verla. El me apreto la mano y me pregunto que porque no viviamos juntos, que asi no tendriamos que estar todo el dia separandonos y encontrandonos. No dije nada y el se levanto y dejo aquel libro incompleto en la papelera.>>
Al dia siguiente del entierro me levante con el cuerpo blando, como si hubiera estado toda la noche metido en agua caliente. Me desperto el telefono. Era Laura. Llamaba para interesarse por mi. Me dijo que si queria podiamos vernos y hablar, porque hablar era el mejor remedio en aquellas circustancias, eso fue lo que me dijo, y le dije que si, que la llamaria, y cuando colgue el telefono senti necesidad de escribir algo sobre ella, asi que despues de desayunar le escribi un poema, un poema que estaba ... (ver texto completo)
El no entendio lo que le decia, pero me dijo que era yo quien sabia de esas cosas, que el solo habia leido un libro en su vida aunque lo habia leido media docena de veces, uno que trataba de un presidiario que escapaba siempre del penal como si fuera una mariposa. Le dije que ese libro se llamaba Papillon y que en frances queria decir mariposa y que habian hecho una pelicula sobre ese libro en la que trabajaba de protagonista Steve McQueen.
Enronces Tobias me dijo que que bien pronunciaba yo los nombres extranjeros, que seguro que era porque habia estado en Paris. Me senti otra vez agradecida y le prometi que si algun dia reponian la pelicula Papillon iriamos a verla. El me apreto la mano y me pregunto que porque no viviamos juntos, que asi no tendriamos que estar todo el dia separandonos y encontrandonos. No dije nada y el se levanto y dejo aquel libro incompleto en la papelera.>>
Entomces nos cogemos de la mano y movenos algo los pies para que no se nos duerman. Tobias saco de la bolsa un libro sin tapas que habia recogido en las escombreras. El save que a mi me gusta mucho leer, aunque cada dia menos. Mire el libro y le faltaba la primera hoja, entonces le explique a Tobias que aquel libro no servia, que podia tirarlo a la papelera, porque lo mas importante de los libros son las primeras palabras.
El no entendio lo que le decia, pero me dijo que era yo quien sabia de esas cosas, que el solo habia leido un libro en su vida aunque lo habia leido media docena de veces, uno que trataba de un presidiario que escapaba siempre del penal como si fuera una mariposa. Le dije que ese libro se llamaba Papillon y que en frances queria decir mariposa y que habian hecho una pelicula sobre ese libro en la que trabajaba de protagonista Steve McQueen.
El mismo la habia enseñado a conducir y le habia comprado el coche, y a los pocos meses... Tuvieron que sacarla los bomberos de debajo de un camion, a ella y al maldito coche. Yo le hablo de mis peliculas y de mis hijos. Le cuento como murio la pequeña Tamar, quemada por el aceite, y tambien le enseño los recortes del periodico donde viene lo del premio literario que le dieron a mi hijo. Le explico que mi marido era profesor. Tobias se pone romantico y me dice que como un marido tan sabio dejo escapar ... (ver texto completo)
Entomces nos cogemos de la mano y movenos algo los pies para que no se nos duerman. Tobias saco de la bolsa un libro sin tapas que habia recogido en las escombreras. El save que a mi me gusta mucho leer, aunque cada dia menos. Mire el libro y le faltaba la primera hoja, entonces le explique a Tobias que aquel libro no servia, que podia tirarlo a la papelera, porque lo mas importante de los libros son las primeras palabras.
El mismo la habia enseñado a conducir y le habia comprado el coche, y a los pocos meses... Tuvieron que sacarla los bomberos de debajo de un camion, a ella y al maldito coche. Yo le hablo de mis peliculas y de mis hijos. Le cuento como murio la pequeña Tamar, quemada por el aceite, y tambien le enseño los recortes del periodico donde viene lo del premio literario que le dieron a mi hijo. Le explico que mi marido era profesor. Tobias se pone romantico y me dice que como un marido tan sabio dejo escapar ... (ver texto completo)
Fui comiendo despacio, nasticando bien cada trozo, hasta hacer una pasta en la boca, para evitar el vomito. En el parque bebi agua y me sente en un banco a esperar el sol. Entonces llego Tobias. El fue conductor de autobuses y por eso madruga tanto. Ya habia ido hasta las escombreras y habia vuelto. El tambien anda en la calle. Hablamos mucho, pero tambien, sobre todo, callamos mucho. Nos sentamos en cualquier banco y miramos a los que pasan sin apenas comentar nada. Cuando mas hablamos es por la ... (ver texto completo)
El me cuenta su historia desgraciada, me habla de la codicia de su mujer y de su mal caracter, pero yo le digo que lo olvide, porque el rencor es la peor de las epidemias, mucho peor que el hambre. El me dice que como va a ser el rencor peor que el hambre, y le digo que si, que es mucho peor, porque para el hambre, tarde o temprano, siempre hay remedio, pero el rencor dura siempre, hasta la muerte, y si no lo arrancas de dentro acaba pudriendote las entrañas. Pero de quien mas me habla Tobias es ... (ver texto completo)
Me desperte con los pies frios como el hielo, me levante, me puse unos calcetines de lana gorda que me regalaran las monjas y volvi a acostarme, pero ya no me pude dormir. Sali a la calle con el estomago vacio y me puse a la puerta de la tahona de la señora Emilia. Enseguida junte unas monedas y pude comprar un pan recien hecho. Ademas la señora Emilia, que es aragonesa y tiene muy buen corazon, me regalo un trozo de tarta de manzana. Yo no quiero abusar de la señora Emilia, por eso no me pongo todos ... (ver texto completo)
Fui comiendo despacio, nasticando bien cada trozo, hasta hacer una pasta en la boca, para evitar el vomito. En el parque bebi agua y me sente en un banco a esperar el sol. Entonces llego Tobias. El fue conductor de autobuses y por eso madruga tanto. Ya habia ido hasta las escombreras y habia vuelto. El tambien anda en la calle. Hablamos mucho, pero tambien, sobre todo, callamos mucho. Nos sentamos en cualquier banco y miramos a los que pasan sin apenas comentar nada. Cuando mas hablamos es por la ... (ver texto completo)
Entonces recorde las empanadillas de bonito y las croquetas de jamon que mi abuela me habia dejado en la nevera, pero ni siquiera sentia hambre.
Me desperte con los pies frios como el hielo, me levante, me puse unos calcetines de lana gorda que me regalaran las monjas y volvi a acostarme, pero ya no me pude dormir. Sali a la calle con el estomago vacio y me puse a la puerta de la tahona de la señora Emilia. Enseguida junte unas monedas y pude comprar un pan recien hecho. Ademas la señora Emilia, que es aragonesa y tiene muy buen corazon, me regalo un trozo de tarta de manzana. Yo no quiero abusar de la señora Emilia, por eso no me pongo todos ... (ver texto completo)
Entonces recorde las empanadillas de bonito y las croquetas de jamon que mi abuela me habia dejado en la nevera, pero ni siquiera sentia hambre.
Como posiblemente por la tarde no pueda andar por aqui, y para que no perdais contacto intentare poneros algo ahora.
Jose Mel; siento mucho lo de tu hermano, si que e leido que estaba pachucho, pero pensaba que seria una gripe u otra cosina, pero sin importancia, pero hora leo lo que dices me doy cuenta que es algo mas importante, epero que se mejore, pues yo tengo un amigo que le pusieron la quimio, y las paso mal pero en estos momentos se le ve bastante bien, si que cuando estubo poniendola, lo pasaba mucho tiempo ingresado, alomejor tu le conoces, se llama Fernado Pazos asi que a tu hermano le pasara lo mismo, ... (ver texto completo)
Gracias Ramon por lo que me dices. Ojala que solo fuera una gripe, pero por desgracia es algo mas serio y complicado. Primero le pusieron radio y ahora estan con la quimio, le estan poniendo dosis por encima de lo normal, pues es la unica forma que ven para intentar tener exito, pero lo deja muy mal. Habra que seguir esperando y confiando haber que pasa.
yo nunca habia leido nada de este escritor, pero me parece que habla de cosas muy comunes y de sentimientos que posiblemente cualquiera de nosotros experimentemos en algun momento de nuestra vida.. es ameno, y como nos lo presentas en fasciculos, estamos a la espera de que continues.
esta visto que en este foro tenemos gran variedad de personas a las que les interesa la literatura. por lo menos nos sirve para adquirir un poco mas de cultura
No es muy conocido, tien unes cuantes obres, pero de poca tirada. Claro que habla de coses comunes, siempre pense en preguntarle si se basa en echos reales, (yo creo que si), pero en las pocas ocasiones en que hable con él, nunca me acorde de preguntarselo. Yo creo que he leido toda su obra, pues tengo aqui una vecina que es amiga de él desde que eran crios y me dejo sus libros. Siempre que intente comprar alguno ya estaban agotados. Si te fijas en los lugares y echos que narra, posiblemente termines ... (ver texto completo)
jose mel. siento mucho lo de tu hermano. estas cosas hay que enfretarse a ellas, y a pesar de que cuesta mucho solo esperar que todo se resuelva de la manera mejor posible.
Hola y buenos dias para todos.
Gracias Piluca por lo que me dices. La vida es asi y no tenemos mas remedio que asumirla como llega, pero es muy duro. Haber que pasa.
ye que yo soy nuevu en esti asuntu ppero pareciome que yera obligao independientemente decomo se haya portao bueno pasemos aotra cosa ¿como ta el tu hemanu? tuve desapaeciu porque tuve problemas con el ordenador entrome un virus y tuve que volver areconfirmalu
Bueno trasgu no te conteste antes porque estaba pendiente de hablar con la mi cuña para actualizarme.
Te dire que el mi hermanu sigue muy delicau y pachuchin, en estos momentos esta ingresau en el hospital, pues con la quimio le bajaron mucho las defensas y requiere muchos cuidados.
Me incorpore para irme a la cama pensando que aquella que me habia llevado en su vientre yacia en el vientre de la tierra sin poder escucharme, sin percibirse a si misma, sin olfatear siquiera el aroma de las flores que la estaban cubriendo.
Entonces recorde las empanadillas de bonito y las croquetas de jamon que mi abuela me habia dejado en la nevera, pero ni siquiera sentia hambre.
Mi espalda resbalo como una babosa por la pared y me quede encogido en el suelo, imaginando a mi madre vagando por las calles de Madrid con un abrigo raido y unos zapatos grandes, arrugada por el frio y palida por el hambre, tirando del carrito de los naufragos. Todas las cosas estaban unidas por hilos invisibles, y los hilos se habian roto, y era como despeñarse por un abismo sin fondo, siempre cayendo, siempre con la sensacion del vertigo ocupandote entero y anulamdote.
Me incorpore para irme a la cama pensando que aquella que me habia llevado en su vientre yacia en el vientre de la tierra sin poder escucharme, sin percibirse a si misma, sin olfatear siquiera el aroma de las flores que la estaban cubriendo.
Sali al balcon y vi como la niebla se iba enredando en la luz de las farolas. Era tal el silencio que la tierra parecia haberse quedado vacia. La humedad podia tocarse. Era el olor de la tierra removida aquella tarde por los sepultureros. Gracia Lumet habia muerto. Un tren de cercanias la habia arrollado sin piedad.
Mi espalda resbalo como una babosa por la pared y me quede encogido en el suelo, imaginando a mi madre vagando por las calles de Madrid con un abrigo raido y unos zapatos grandes, arrugada por el frio y palida por el hambre, tirando del carrito de los naufragos. Todas las cosas estaban unidas por hilos invisibles, y los hilos se habian roto, y era como despeñarse por un abismo sin fondo, siempre cayendo, siempre con la sensacion del vertigo ocupandote entero y anulamdote.
Me mire las manos culpables, las mismas manos atrevidas que escribian recetas o recetaban versos, y entre mi cara y la lampara las vi temblar. Tuve desconfianza de mis propias manos y senti deseo de destruir todo aquello que hubiera sido tocado por ellas.
Sali al balcon y vi como la niebla se iba enredando en la luz de las farolas. Era tal el silencio que la tierra parecia haberse quedado vacia. La humedad podia tocarse. Era el olor de la tierra removida aquella tarde por los sepultureros. Gracia Lumet habia muerto. Un tren de cercanias la habia arrollado sin piedad.
Me quite la ropa mojada y me envolvi en una toalla. Encendi todas las luces de la casa y me tumbe sobre la alfombra y me senti habitando de nuevo en aquella ciudadela cerrada de la infancia en la que habia permanecido varios años despues de la marcha de mi madre, mudo y solo, percibiendo todas las cosas y a todas las personas como si fueran trasparentes y a mi como el unico ser culpable de la tierra.
Me mire las manos culpables, las mismas manos atrevidas que escribian recetas o recetaban versos, y entre mi cara y la lampara las vi temblar. Tuve desconfianza de mis propias manos y senti deseo de destruir todo aquello que hubiera sido tocado por ellas.
Sin quitarme la ropa, me meti debajo de la ducha y alli permaneci no se cuanto tiempo, sintiendo como el agua fria me golpeaba el cuerpo. Fui respirando cada vez mas fuerte, pero aquel esfuerzo no apagaba los temblores. Estaba solo con el frio y el ruido del agua. Ni siquiera estaba ya la pregunta. El aliento se me corto y se me bloquearon la memoria y los pulmones,
Me quite la ropa mojada y me envolvi en una toalla. Encendi todas las luces de la casa y me tumbe sobre la alfombra y me senti habitando de nuevo en aquella ciudadela cerrada de la infancia en la que habia permanecido varios años despues de la marcha de mi madre, mudo y solo, percibiendo todas las cosas y a todas las personas como si fueran trasparentes y a mi como el unico ser culpable de la tierra.
Me quede quieto, con los ojos cerrados y los brazos colgando. La imagen de mi madre muerta venia y me golpeaba. Porque tuviste que irte, pregunte en voz alta, y fui repitiendo aquella pregunta, porque tuviste que irte, y no abri los ojos para preguntar. Senti el zumbido de mi sangre en los oidos y un dolor agudo que comenzaba en la nuca y ascendia hasta la cabeza por encima de las sienes.
Sin quitarme la ropa, me meti debajo de la ducha y alli permaneci no se cuanto tiempo, sintiendo como el agua fria me golpeaba el cuerpo. Fui respirando cada vez mas fuerte, pero aquel esfuerzo no apagaba los temblores. Estaba solo con el frio y el ruido del agua. Ni siquiera estaba ya la pregunta. El aliento se me corto y se me bloquearon la memoria y los pulmones,
Mi padre se tomo unos dias de licencia y el y mi abuela se fueron al pueblo. Me dijeron que yo tambien deberia haber interrumpido mi trabajo durante un tiempo, pero les dije que no, que preferia no hacerlo. Mi abuela me beso y me dijo que me dejaba unas empanadillas de bonito y unas croquetas de jamon en la nevera. Los despedi con alivio porque preferia estar solo.
Me quede quieto, con los ojos cerrados y los brazos colgando. La imagen de mi madre muerta venia y me golpeaba. Porque tuviste que irte, pregunte en voz alta, y fui repitiendo aquella pregunta, porque tuviste que irte, y no abri los ojos para preguntar. Senti el zumbido de mi sangre en los oidos y un dolor agudo que comenzaba en la nuca y ascendia hasta la cabeza por encima de las sienes.
Deje a mi abuela y a mi padre en casa y me acerque hasta el rio. Me apoye en el muro del puente romano. Estaba solo. Desde hacia mucho tiempo estaba solo. Enrede la mirada en el brillo de las torremteras. Asi permaneci, sumido en aquel vacio, hasta que el agua se fue perdiendo en la maraña del musgo negro y los arbustos se convirtieron en sombras y los contornos de todas las cosas se fueron desvaneciendo, dentro y fuera de mi. Era el mismo momento de otras veces. Un camino sin luz y algo que pasa ... (ver texto completo)
Mi padre se tomo unos dias de licencia y el y mi abuela se fueron al pueblo. Me dijeron que yo tambien deberia haber interrumpido mi trabajo durante un tiempo, pero les dije que no, que preferia no hacerlo. Mi abuela me beso y me dijo que me dejaba unas empanadillas de bonito y unas croquetas de jamon en la nevera. Los despedi con alivio porque preferia estar solo.
Mi abuela se aproximo para apoyarse en el mio y decirme que ella siempre habia sospechado que aquella historia terminaria asi, y pregunte, cual historia, porque yo estaba pensando en Laura, y respondio, cual va a ser, la de tu madre, y levanto levemente su baston de contera dorada y puño de hueso, y al levantar los ojos para seguir la orbita de su baston vi que el sol se habia ido definitivamente, aunque todavia habia relunbre.
Deje a mi abuela y a mi padre en casa y me acerque hasta el rio. Me apoye en el muro del puente romano. Estaba solo. Desde hacia mucho tiempo estaba solo. Enrede la mirada en el brillo de las torremteras. Asi permaneci, sumido en aquel vacio, hasta que el agua se fue perdiendo en la maraña del musgo negro y los arbustos se convirtieron en sombras y los contornos de todas las cosas se fueron desvaneciendo, dentro y fuera de mi. Era el mismo momento de otras veces. Un camino sin luz y algo que pasa ... (ver texto completo)
Laura me tomo de las manos y junto su cuerpo con el mio. Senti sus pechos ardiendo y los latidos de si vientre. Dejo caer su cabeza sobre mi hombro y me dijo que todo aquello debia de ser muy duro para mi. Aprete sus brazos y le dije que si, que estaba siendo muy duro, y en aquel momento desee que aquella mujer que tenia en los brazos fuera unicamente mia. Algo iba yo a decirle, pero unas cuantas manos se estendieron hacia mi para ofrecerme el pesame. Laura se alejo del brazo de su marido.
Mi abuela se aproximo para apoyarse en el mio y decirme que ella siempre habia sospechado que aquella historia terminaria asi, y pregunte, cual historia, porque yo estaba pensando en Laura, y respondio, cual va a ser, la de tu madre, y levanto levemente su baston de contera dorada y puño de hueso, y al levantar los ojos para seguir la orbita de su baston vi que el sol se habia ido definitivamente, aunque todavia habia relunbre.
Alli estaban, juntos. Siempre los habia visto juntos, German y Justo, apoyandose el uno en el otro y soportando los dos alguna carga compartida, quiza alguna vieja servidunbre de la que los dos eran complices y que yo no alconzaba a descifrar. Para todos, salvo para mi padre y para Laura, era don Justo, y esa palabra, don, formaba parte de su nombre, no como un rango antepuesto sino como una prolongacion del respeto. Pense que la vida del hombre era una sucesion de sxigencias que cada uno iba sublimando ... (ver texto completo)
Laura me tomo de las manos y junto su cuerpo con el mio. Senti sus pechos ardiendo y los latidos de si vientre. Dejo caer su cabeza sobre mi hombro y me dijo que todo aquello debia de ser muy duro para mi. Aprete sus brazos y le dije que si, que estaba siendo muy duro, y en aquel momento desee que aquella mujer que tenia en los brazos fuera unicamente mia. Algo iba yo a decirle, pero unas cuantas manos se estendieron hacia mi para ofrecerme el pesame. Laura se alejo del brazo de su marido.
jose mel... que bien que sabes tenernos enganchados a tus historias, ahora aparte del libro que toca leer, entro, como rosa, pa ver como continua tu historia, que como tiene su punto de tristeza engancha mas
Hola y buenas tardes para todos.
Piluca esta historia ye una de unes cuantes que tiene escritas Gencio, yo la lei hace algun tiempo y ahora buscando otro libro de una moza de Turon me encontre con esta y se me ocurrio contarosla, no te dire mucho de ella para no me adelantar, pero si te dire que la unica critica que le hice al autor el dia que le conoci es que me supo a poco, que esperaba algunes paginas mas. Eso si le dije que no cambiara, que siguiera sindo y escribiendo asi.
José mel que historia mas guapa, aller lei lo que pusiste y hoy estava esperando aver si la seguias, no se si acava aqui pero mañana volvere a mirar por si acaso.
Hola y buenos dias para todos.
No Rosa esta hitoria no termina aqui, esto solo es el principio, (ahora mismo creo que tengo copiaes tres o cuatro pagines), y tengo pensao copiarosla entera.
Referente al autor (Gencio) ya hable de el en mensajes anreriores, asi que me parece que no hace falta que os diga mas de momento.
Me extraña que nadie de este foro se acuerde en el dia de hoy del unico escrtor en bable que teniamos en turon yo creo que bien merz que nos acordemos de el aunque sea solo por un momento y los escritos de jose mel z l"recuerdos de algun vivir" bienen muy bien como un pequeño homenaje de este foro
Hola Trasgu, ¿onde carajo te metes que no se te ve el pelo?.
Lo que yo estoy poniendo pertenece a Gencio, pero ya habras leido lo que puse de él, ye un mozu muy majo.
Referente a esi otru que se fue te dire que hace algun tiempo paso por aqui, y no dejo precisamente un buen recuerdo. Teclea su nombre y si no lo quitaron podras leer alguna cosuca de él.
Laura y don Justo se acercaron a nosotros. Ella beso a mi padre. Estaba radiante con el traje negro y el pelo recogido atras en una trenza. Desee que me abrazara, pero antes me abrazo don Justo, su marido, y lo hizo con fuerza, apretandome contra el. Agradeci aquella muestra de afecto del hombre mas afable que jamas habia conocido. Luego me separo de el y me mantuvo sujeto por los brazos, mirandome con los ojos llorosos. Vi su piel tensa y enrrojecida. Me llamo muchacho y me dijo que aquello eran ... (ver texto completo)
Alli estaban, juntos. Siempre los habia visto juntos, German y Justo, apoyandose el uno en el otro y soportando los dos alguna carga compartida, quiza alguna vieja servidunbre de la que los dos eran complices y que yo no alconzaba a descifrar. Para todos, salvo para mi padre y para Laura, era don Justo, y esa palabra, don, formaba parte de su nombre, no como un rango antepuesto sino como una prolongacion del respeto. Pense que la vida del hombre era una sucesion de sxigencias que cada uno iba sublimando como podia, o magnificando o simplemente negando, en una lucha clandestina por conservar el equilibrio. Aquellos dos hombres se necesitaban, se habian necesitado siempre. ... (ver texto completo)
Mi abuela Leticia se acerco a la sepultura y arrojo sobre la tumba de su nuera el ultimo ramo de flores. En la mano dejo dos rosas, una para la tumba de mi hermana Tanar y otra para la del abuelo Constante.
Laura y don Justo se acercaron a nosotros. Ella beso a mi padre. Estaba radiante con el traje negro y el pelo recogido atras en una trenza. Desee que me abrazara, pero antes me abrazo don Justo, su marido, y lo hizo con fuerza, apretandome contra el. Agradeci aquella muestra de afecto del hombre mas afable que jamas habia conocido. Luego me separo de el y me mantuvo sujeto por los brazos, mirandome con los ojos llorosos. Vi su piel tensa y enrrojecida. Me llamo muchacho y me dijo que aquello eran ... (ver texto completo)
El sol se estaba muriendo por encima de los alamos negros mientras las coronas de flores iban quedando sobre la tumba, una era de mis compañeros del Ambulatorio y otra del instituto donde mi padre enseñaba Literatura.
Mi abuela Leticia se acerco a la sepultura y arrojo sobre la tumba de su nuera el ultimo ramo de flores. En la mano dejo dos rosas, una para la tumba de mi hermana Tanar y otra para la del abuelo Constante.
No me salieron las lagrimas, como a mi padre, quien si lloro y vi sus lagrimas brillar deslizandose en un llanto sordo sobre su rostro fruncido y de color ceniza. Me parecio un ser indefenso, a punto de consumirse en aquel llanto y una vez mas tuve dudas acerca del sentimiento que me inspiraba, y me arrepenti de nuevo de lo que le habia dicho en el Deposito. Me acerque a el y le dije que lo sentia. Mascullo una frase entre sollozos, que no entendi, pero que agradeci sinceramente; y me hubiera gustado ... (ver texto completo)
El sol se estaba muriendo por encima de los alamos negros mientras las coronas de flores iban quedando sobre la tumba, una era de mis compañeros del Ambulatorio y otra del instituto donde mi padre enseñaba Literatura.
La tierra entera era un sepulcro.
No me salieron las lagrimas, como a mi padre, quien si lloro y vi sus lagrimas brillar deslizandose en un llanto sordo sobre su rostro fruncido y de color ceniza. Me parecio un ser indefenso, a punto de consumirse en aquel llanto y una vez mas tuve dudas acerca del sentimiento que me inspiraba, y me arrepenti de nuevo de lo que le habia dicho en el Deposito. Me acerque a el y le dije que lo sentia. Mascullo una frase entre sollozos, que no entendi, pero que agradeci sinceramente; y me hubiera gustado ... (ver texto completo)
Sosteniendo el dolor de cabeza, mire hacia las copas despobladas de los alamos negros y el paisaje que rodeaba las tapias me parecio una procesion de almas en pena pasando de largo. Todo lo senti lleno y vacio a la vez. Pense que las razones para vivir eran las mismas que para morir, ninguna y todas a la vez. Luego baje la mirada y contemple las tumbas, unas impecablemente adornadas con geranios y hortensias, otras abandonadas y envueltas por una maraña de ortigas y hierbas altas. Los sepultureros ... (ver texto completo)
La tierra entera era un sepulcro.
Los sepultureros arrojaron las ultimas paladas de tierra. Pense que no habia de quien escapar, que no habia donde ir, que quiza era dentro de uno donde se encontraba todo y que ella se habia equivocado al regresar de aquella manera tan cruel.
Sosteniendo el dolor de cabeza, mire hacia las copas despobladas de los alamos negros y el paisaje que rodeaba las tapias me parecio una procesion de almas en pena pasando de largo. Todo lo senti lleno y vacio a la vez. Pense que las razones para vivir eran las mismas que para morir, ninguna y todas a la vez. Luego baje la mirada y contemple las tumbas, unas impecablemente adornadas con geranios y hortensias, otras abandonadas y envueltas por una maraña de ortigas y hierbas altas. Los sepultureros ... (ver texto completo)
Alli estaba yo, aquel miercoles de diciembre, delante de la tumba de Gracia Lumet, quien, despues de veinticuatro años, habia regresado a mi en silencio, igual que se habia ido. Me pregunte si en realidad seria ella, mi madre, la que habia vuelto. Nos habian entregado su cuerpo recompuesto como si fuera un puzzle. No la reconoci, pues la imagen que yo conservaba de ella se habia formado mas como consecuencia de las fotografias que del legado de mi memoria, y nada tenia que ver esa imagen con el rostro ... (ver texto completo)
Los sepultureros arrojaron las ultimas paladas de tierra. Pense que no habia de quien escapar, que no habia donde ir, que quiza era dentro de uno donde se encontraba todo y que ella se habia equivocado al regresar de aquella manera tan cruel.
Todos los periodicos de Madrid hablaban del accidente en la seccion de sucesos, aunque, gracias a la discrecion de los inspectores, la identificacion de mi madre permanecio en secreto, pero un policia que tenia la cara triangular y con hoyos de viruela, nos dijo, tarde o temprano los periodistas se enteraran, porque ellos se enteran de todo, si lo sabre yo, son como buitres. Esto dijo aquel policia de voz aspera y aspecto desagradable, y a mi no me gusto que dijera aquello, porque la idea de que ... (ver texto completo)
Alli estaba yo, aquel miercoles de diciembre, delante de la tumba de Gracia Lumet, quien, despues de veinticuatro años, habia regresado a mi en silencio, igual que se habia ido. Me pregunte si en realidad seria ella, mi madre, la que habia vuelto. Nos habian entregado su cuerpo recompuesto como si fuera un puzzle. No la reconoci, pues la imagen que yo conservaba de ella se habia formado mas como consecuencia de las fotografias que del legado de mi memoria, y nada tenia que ver esa imagen con el rostro ... (ver texto completo)
Hola y buenos dias para todos.
Ayer empece a poner aqui, "RECUERDOS DE ALGUN VIVIR", esto es una pequeña obra (tiene unas cuantas mas), de Fulgencio Argüelles. Esti mozu nacio en Cabañaquinta, siendo muy pequeñu se fue a vivir a Cenera, donde se crio y donde vive en la actualidad, con algunas temporadas viviendo fuera de Asturias, por causas laborales.
Todas sus obras estan basadas en Mieres o sus alrrededores, por lo cual cualquiera que sea de estos lugares puede con facilidad identificar dichos lugares y a veces incluso a los personajes.
Ya le concedioron unos cuantos premios literarios (que tiene muy merecidos, dicho sea de paso), el ultimo que yo sepa fue el premio "CAFE GIJON", se lo dieron hace tres o cuatro años, y como no eran capaces de encontrarlo de ninguna forma moderna, decidieron visitarlo en su casa de Cenera.
Por fin dieron con ... (ver texto completo)
La tarde que enterraron a mi madre yo tenia un fuerte dolor de cabeza. Llevaba dos dias sin dormir. Unas horas antes del entierro me quedé dormido apoyado en la cómoda de la sala, pero solo fueron unos minutos, los que la abuela empleo en plancharme la camisa, y en esos pocos minutos soñe que unas hormigas rojas y gigantes me comian la planta de los pies.
Hola y buenos dias para todos.
Ayer empece a poner aqui, "RECUERDOS DE ALGUN VIVIR", esto es una pequeña obra (tiene unas cuantas mas), de Fulgencio Argüelles. Esti mozu nacio en Cabañaquinta, siendo muy pequeñu se fue a vivir a Cenera, donde se crio y donde vive en la actualidad, con algunas temporadas viviendo fuera de Asturias, por causas laborales.
Cuando, en el Deposito, el celador volvio a extender la sabana sobre el cadaver de mi madre y empujo el cajon dentro de la camara frigorifica, me estremeci y le grite a mi padre que el la habia matado hacia mucho tiempo, que el era el unico culpable de su nuerte, y segun hablaba notaba que las palabras no eran mias, que me salian de la boca sin rozarme ni la garganta ni los labios. Mi padre tampoco esa vez dijo nada, solo se encogio y se fue hacia la salida sujetandose el estomago para no vomitar.
Todos los periodicos de Madrid hablaban del accidente en la seccion de sucesos, aunque, gracias a la discrecion de los inspectores, la identificacion de mi madre permanecio en secreto, pero un policia que tenia la cara triangular y con hoyos de viruela, nos dijo, tarde o temprano los periodistas se enteraran, porque ellos se enteran de todo, si lo sabre yo, son como buitres. Esto dijo aquel policia de voz aspera y aspecto desagradable, y a mi no me gusto que dijera aquello, porque la idea de que ... (ver texto completo)
Entonces nos miramos por primera vez en todo el dia y le pregunte si nunca habia sentido deseos de buscarla, de saber que hacia y donde estaba, pero el cerro los ojos y apreto los labios y lo odie mucho en aquel momento. Tanbien me dijo que Justo y el siempre habian pensado que se habia ido a Paris, y le pregunte, porque a Paris, pero no quiso contestarme. Esto fue todo lo que hable con mi padre en cinco horas, asi que el vije fue silencioso y en carne viva.
Cuando, en el Deposito, el celador volvio a extender la sabana sobre el cadaver de mi madre y empujo el cajon dentro de la camara frigorifica, me estremeci y le grite a mi padre que el la habia matado hacia mucho tiempo, que el era el unico culpable de su nuerte, y segun hablaba notaba que las palabras no eran mias, que me salian de la boca sin rozarme ni la garganta ni los labios. Mi padre tampoco esa vez dijo nada, solo se encogio y se fue hacia la salida sujetandose el estomago para no vomitar.
Hilario, el taxista, que era un hombre locuaz, apenas abrio la boca durante el viaje. Cuando cruzamos el pantano del rio Luna, suspiro y nos dijo, que jodida vida esta, eso fue lo que Hilario nos dijo, y no volvio a decir cada mas hasta llegar a Madrid. Saliendo del tunel de Guadarrama le dije a mi padre que algo debia de saber el de todo aquel asunto de mi madre, pero el me juro que desde que se habia ido, hacia veinticuatro años, nunca habia vuelto a saber nada de ella, y me lo dijo angustiado.
Entonces nos miramos por primera vez en todo el dia y le pregunte si nunca habia sentido deseos de buscarla, de saber que hacia y donde estaba, pero el cerro los ojos y apreto los labios y lo odie mucho en aquel momento. Tanbien me dijo que Justo y el siempre habian pensado que se habia ido a Paris, y le pregunte, porque a Paris, pero no quiso contestarme. Esto fue todo lo que hable con mi padre en cinco horas, asi que el vije fue silencioso y en carne viva.
El viaje habia sido largo. Yo miraba por la ventanilla para atrapar el paisaje, pero el paisaje estaba tan triste y desarreglado como yo, y los caminos eran caminos inutiles y las casas estaban muertas y los arboles parecian haberse desnudado para clavarse en la tierra como si fueran tablas. De vez en cuando yo bajaba el cristal y peinaba el aire con la mano abierta, pero solo era un instante porque hacia frio.
Hilario, el taxista, que era un hombre locuaz, apenas abrio la boca durante el viaje. Cuando cruzamos el pantano del rio Luna, suspiro y nos dijo, que jodida vida esta, eso fue lo que Hilario nos dijo, y no volvio a decir cada mas hasta llegar a Madrid. Saliendo del tunel de Guadarrama le dije a mi padre que algo debia de saber el de todo aquel asunto de mi madre, pero el me juro que desde que se habia ido, hacia veinticuatro años, nunca habia vuelto a saber nada de ella, y me lo dijo angustiado.
Observe como mi padre se movia constantemente y como apretaba una mano contra la otra, como si estuviera estrujando algo, igual que habia hecho durante las cinco horas que habia durado el viaje a Madrid en el taxi de Hilario, y me arrepenti de haberle hablado en el Deposito en la forma en que lo habia hecho.
El viaje habia sido largo. Yo miraba por la ventanilla para atrapar el paisaje, pero el paisaje estaba tan triste y desarreglado como yo, y los caminos eran caminos inutiles y las casas estaban muertas y los arboles parecian haberse desnudado para clavarse en la tierra como si fueran tablas. De vez en cuando yo bajaba el cristal y peinaba el aire con la mano abierta, pero solo era un instante porque hacia frio.
Después, en el cementerio, según los sepultureros cubrian la tumba a mi mas me dollia la cabeza, y me ofendia el sol, que iba y venia. Cuando se escondia, el cielo se quedaba malva, y cuando volvia, la tierra brillaba en el aire al salir de las palas y yo seguia viendo en aquella tierra que volaba a las hormigas rojas que en el sueño me habian devorado los pies, y todo se me hacia largo y espeso, y pense que en los cementerios los minutos no eran minutos, que ni siquiera eran horas, porque se entretenian ... (ver texto completo)
Observe como mi padre se movia constantemente y como apretaba una mano contra la otra, como si estuviera estrujando algo, igual que habia hecho durante las cinco horas que habia durado el viaje a Madrid en el taxi de Hilario, y me arrepenti de haberle hablado en el Deposito en la forma en que lo habia hecho.
La tarde que enterraron a mi madre yo tenia un fuerte dolor de cabeza. Llevaba dos dias sin dormir. Unas horas antes del entierro me quedé dormido apoyado en la cómoda de la sala, pero solo fueron unos minutos, los que la abuela empleo en plancharme la camisa, y en esos pocos minutos soñe que unas hormigas rojas y gigantes me comian la planta de los pies.
Después, en el cementerio, según los sepultureros cubrian la tumba a mi mas me dollia la cabeza, y me ofendia el sol, que iba y venia. Cuando se escondia, el cielo se quedaba malva, y cuando volvia, la tierra brillaba en el aire al salir de las palas y yo seguia viendo en aquella tierra que volaba a las hormigas rojas que en el sueño me habian devorado los pies, y todo se me hacia largo y espeso, y pense que en los cementerios los minutos no eran minutos, que ni siquiera eran horas, porque se entretenian ... (ver texto completo)
La tarde que enterraron a mi madre yo tenia un fuerte dolor de cabeza. Llevaba dos dias sin dormir. Unas horas antes del entierro me quedé dormido apoyado en la cómoda de la sala, pero solo fueron unos minutos, los que la abuela empleo en plancharme la camisa, y en esos pocos minutos soñe que unas hormigas rojas y gigantes me comian la planta de los pies.