Mensajes de TURON (Asturias) enviados por José Mel Z..L.:
<<Llevo dos dias sola,. Tobias se a puesto enfermo. Le ha salido una infeccion muy mala en la boca y las monjas le han dejado em la enfermeria. El es buena gente, no digo que no, pero de vez en cuando tambien viene bien estar sola. Hoy hay una luna muy llena. Aprovecho para escribir cuando hay luna llena. Me gusta como ilumina el papel. Esta tan llena la luna que hasta la mano me va haciendo la sombra segun escribo. Tobias me dice que para que escribo estas cosas si nadie las va a leer y yo no se ... (ver texto completo)
El cuerpo acaba adaptandose al frio y a los cansancios y a vestir de cualquier manera y a dormir en cualquier parte, pero la memoria no, la memoria es mas rebelde y, a veces, ni siquiera se limita a recordar, y hasta acaba haciendote preguntas y a ti te entran deseos de quemar esta memoria. Ahora, con Tobias, estoy aprendiendo muchas cosas, tantas que si la vida diera la vuelta hacia atras no cometeria algunos de los errores que cometi, o al menos eso creo, pero el tiempo no vuelve, no hay forma de retroceder. Tobias es un tipo excepcional y el estar sola, sin el, me ayuda a reflexionar mejor sobre el. Con el aprendi que el compañerismo, incluso el amor, aunque me da reparo escribir esta palabra, no consiste siempre en hablar o escuchar, en contarse la vida uno al otro, en contarse los fracasos o los aciertos, en discutir de los asuntos con los que te vas topando, en narrar hitorias de la infancia o de la juventud, en demostrar lo que sabes o lo que no sabes, ni siquiera en jugar juntos a las cartas o bailar un vals, aunque todo esto tambien haya que hacerlo. ... (ver texto completo)
Cuando llegue a casa se lo conte a mi abuela, y ella me dijo, Aurelia sabe lo que se hace, y tambien me dijo, tu padre esta cada dia peor.
<<Llevo dos dias sola,. Tobias se a puesto enfermo. Le ha salido una infeccion muy mala en la boca y las monjas le han dejado em la enfermeria. El es buena gente, no digo que no, pero de vez en cuando tambien viene bien estar sola. Hoy hay una luna muy llena. Aprovecho para escribir cuando hay luna llena. Me gusta como ilumina el papel. Esta tan llena la luna que hasta la mano me va haciendo la sombra segun escribo. Tobias me dice que para que escribo estas cosas si nadie las va a leer y yo no se ... (ver texto completo)
Aurelia sobrevivia en una buhardilla de la calle Leopoldo Alas con una minima pension de beneficiencia. Habia tenido un herpes muy doloroso en la espalda, un zoster al que ella llamaba culebrilla. Ya estaba curado, pero aquella tarde fue a la consulta a llevarme una docena de huevos, eran de casa, me dijo, y juro con un beso sonoro sobre los dedos cruzados, y me explico que iria a llevarles unas flores a lo Martires Cosme y Damian. No pude saber cual habia sido el sentimiento de Aurelia con respecto ... (ver texto completo)
Cuando llegue a casa se lo conte a mi abuela, y ella me dijo, Aurelia sabe lo que se hace, y tambien me dijo, tu padre esta cada dia peor.
Entro Aurelia. Era una mujer sola, que siempre habia vendido golosinas y tabaco los domingos junto al campo de futbol, en el parque por las tardes, frente al Liceo a la salida de las cleses, en la Estacion cuando llegaba el Talgo de Madrid o a la puerta del cine Novedades. Habia sido una mujer callada, que habia vivido siempre pegada a su carrito. Ahora seguia callada, pero ya no vendia nada. El carro se lo habia regalado a Tomasin, quien lo utilizaba para llevar los periodicos cada mañana por las ... (ver texto completo)
Aurelia sobrevivia en una buhardilla de la calle Leopoldo Alas con una minima pension de beneficiencia. Habia tenido un herpes muy doloroso en la espalda, un zoster al que ella llamaba culebrilla. Ya estaba curado, pero aquella tarde fue a la consulta a llevarme una docena de huevos, eran de casa, me dijo, y juro con un beso sonoro sobre los dedos cruzados, y me explico que iria a llevarles unas flores a lo Martires Cosme y Damian. No pude saber cual habia sido el sentimiento de Aurelia con respecto ... (ver texto completo)
Con este recuerdo llegue al Ambulatorio, donde todo el mundo hablaba de los destrozos que estaba causando la lluvia. Al primero que vi fua a Jacinro, un minero jubilado que padecia una silicosis de tercer grado. Me dijo que lo suyo habia sido picar carbon toda su vida, y que lo mio ahora era hacer que los pulmones le aguantaran unos años mas sin darle muchas molestias. Me angustiaron aquellas palabras de Jacinto. Su vida pendia de un hilo y ese hilo me lo estaba entregando a mi. Asi hacian todos. ... (ver texto completo)
Entro Aurelia. Era una mujer sola, que siempre habia vendido golosinas y tabaco los domingos junto al campo de futbol, en el parque por las tardes, frente al Liceo a la salida de las cleses, en la Estacion cuando llegaba el Talgo de Madrid o a la puerta del cine Novedades. Habia sido una mujer callada, que habia vivido siempre pegada a su carrito. Ahora seguia callada, pero ya no vendia nada. El carro se lo habia regalado a Tomasin, quien lo utilizaba para llevar los periodicos cada mañana por las ... (ver texto completo)
El dia que se habia ido mi madre tambien llovia. Llegue de la escuela y corri a besarla y a pedirle la merienda, igual que todas las tardes, al cuarto donde ella leia o repasaba los albunes de fotos, pero aquella tarde no estaba, y sobre la mesa habia un libro abierto y tambien habia pequeños fragmentos de fotos que habian sido destrozadas, y mi padre ojeroso, y sin afeitar, estaba apoyado conta el aparador del pasillo, ella no esta, tuvo que irse a visitar a un familiar enfermo, y me dio unos duros ... (ver texto completo)
Con este recuerdo llegue al Ambulatorio, donde todo el mundo hablaba de los destrozos que estaba causando la lluvia. Al primero que vi fua a Jacinro, un minero jubilado que padecia una silicosis de tercer grado. Me dijo que lo suyo habia sido picar carbon toda su vida, y que lo mio ahora era hacer que los pulmones le aguantaran unos años mas sin darle muchas molestias. Me angustiaron aquellas palabras de Jacinto. Su vida pendia de un hilo y ese hilo me lo estaba entregando a mi. Asi hacian todos. ... (ver texto completo)
La lluvia seguia cayendo, ya mucho mas reposada, pero implacable, y el cielo parecia que estaba rozando los tejados. No me apetecia acudir a la consulta, pero cogi el maletin y el paraguas y me puse la gabardina.
El dia que se habia ido mi madre tambien llovia. Llegue de la escuela y corri a besarla y a pedirle la merienda, igual que todas las tardes, al cuarto donde ella leia o repasaba los albunes de fotos, pero aquella tarde no estaba, y sobre la mesa habia un libro abierto y tambien habia pequeños fragmentos de fotos que habian sido destrozadas, y mi padre ojeroso, y sin afeitar, estaba apoyado conta el aparador del pasillo, ella no esta, tuvo que irse a visitar a un familiar enfermo, y me dio unos duros ... (ver texto completo)
No era necesario moverse para ser feliz, pero tampoco para no serlo.
La lluvia seguia cayendo, ya mucho mas reposada, pero implacable, y el cielo parecia que estaba rozando los tejados. No me apetecia acudir a la consulta, pero cogi el maletin y el paraguas y me puse la gabardina.
Aquel baño de viento me dejaba limpio. La abuela Leticia un dia me pregunto, que ves alla arriba, y yo le respondi que nada, y ella me advirtio, pues, bajate de ahi que el viento te va a tirar, y me baje, pero ya me sentia mejor. Y busque otros momentos buenos, como cuando me habia acercado a la plaza de la morera a ver a los titiriteros, llevando a mi hermana Tamar de la mano. Vimos un hombre nuy alto sosteniendo sobre la barbilla un arado y despues un escaño y mas tarde un poste de la luz y tambien ... (ver texto completo)
No era necesario moverse para ser feliz, pero tampoco para no serlo.
Me mire en el espejo. Me dio vertigo comprobar la falta de expresion en mis gestos. No tenian sentido. Mis ojos tampoco decian nada. Yo no podia ser unicamente aquel reflejo. Me pregunte donde estarian las imagenes que el espejo habia ido reflejando de mi y de los mios a lo largo de mi existencia. Todos teniamos un espejo que nos distorsionaba las imagenes y no nos dejaba saber lo que eramos. Senti deseos de roper aquel espejo, pero busque en la memoria un momento de felicidad, y me acorde de cuando ... (ver texto completo)
Aquel baño de viento me dejaba limpio. La abuela Leticia un dia me pregunto, que ves alla arriba, y yo le respondi que nada, y ella me advirtio, pues, bajate de ahi que el viento te va a tirar, y me baje, pero ya me sentia mejor. Y busque otros momentos buenos, como cuando me habia acercado a la plaza de la morera a ver a los titiriteros, llevando a mi hermana Tamar de la mano. Vimos un hombre nuy alto sosteniendo sobre la barbilla un arado y despues un escaño y mas tarde un poste de la luz y tambien ... (ver texto completo)
Tumbado sobre la cama de mi cuarto, aquella tarde de las inundaciones y los naufragios, pense que la poesia era como un reniego, una disculpa, al menos lo habia sido para mi, pues intentaba ponerle adjetivos al dolor para disimular impotencias frente a los absurdos de la vida, y al desarrollar este pensamiento adverti que tambien estaba utilizando un lenguaje poetico, y era ya una deformacion lo que me ocurria a mi con el lenguaje, y entonces quise pensar aquello de otra forma, pensar si construir ... (ver texto completo)
Me mire en el espejo. Me dio vertigo comprobar la falta de expresion en mis gestos. No tenian sentido. Mis ojos tampoco decian nada. Yo no podia ser unicamente aquel reflejo. Me pregunte donde estarian las imagenes que el espejo habia ido reflejando de mi y de los mios a lo largo de mi existencia. Todos teniamos un espejo que nos distorsionaba las imagenes y no nos dejaba saber lo que eramos. Senti deseos de roper aquel espejo, pero busque en la memoria un momento de felicidad, y me acorde de cuando ... (ver texto completo)
El tiempo iba dando vueltas y yo estaba en el centro, agarrado a la cama para no caerme, y pense que podria intentar realizar sobre el papel una hemolisis de mi propia sangre, dejar que todo cuando me circundaba y afectaba se convirtiera en una hemorragia literaria, hacer de cada poema una radioscopia, permitirle a mi conciencia la conversion de cada historia que me tocaba en una propicia quimioterapia. Recorde lo que me habia ocurrido el verano anterior en una playa portuguesa, cuando asisti a la ... (ver texto completo)
Tumbado sobre la cama de mi cuarto, aquella tarde de las inundaciones y los naufragios, pense que la poesia era como un reniego, una disculpa, al menos lo habia sido para mi, pues intentaba ponerle adjetivos al dolor para disimular impotencias frente a los absurdos de la vida, y al desarrollar este pensamiento adverti que tambien estaba utilizando un lenguaje poetico, y era ya una deformacion lo que me ocurria a mi con el lenguaje, y entonces quise pensar aquello de otra forma, pensar si construir un poema, y fuy retrocediendo dentro de mi, hacia el fondo, y me encontre con el dolor, y me dije, duele mucho, y no vi a nadie cerca, al menos tan cerca que me pudiera aliviar aquel dolor, y eche de menos a mi hermana Tamar, muerta hacia veinticinco años, ... (ver texto completo)
Busque la novela, "Los vagones del destiempo", y comence a leerla. Me parecio ingenua, rigida y llena de contradiciones, y no me reconoci en ella. Lei parrafos salteados de las ciento setenta paginas intentando ponerme en el lugar de la madre lectora y mi angustia fue creciendo al comprobar que apenas habia nada que pudiera haberme servido de comunicacion con ella. Me senti desilusionado al terminar la lectura y me alegre de no haber vuelto a escribir mas novelas.
El tiempo iba dando vueltas y yo estaba en el centro, agarrado a la cama para no caerme, y pense que podria intentar realizar sobre el papel una hemolisis de mi propia sangre, dejar que todo cuando me circundaba y afectaba se convirtiera en una hemorragia literaria, hacer de cada poema una radioscopia, permitirle a mi conciencia la conversion de cada historia que me tocaba en una propicia quimioterapia. Recorde lo que me habia ocurrido el verano anterior en una playa portuguesa, cuando asisti a la ... (ver texto completo)
Entre en mi cuarto y encendi la lampara, pero enseguida la apague porque me molestaba aquel chorro de luz insolente y me tumbe sobre la cama y pense en todos los objetos que mi madre llevaba encima el dia de su nuerte y que habian servido para su identificacion, sobre todo en aquel pequeño envoltorio de gomas y plastico en el que guardaba los recortes de los periodicos con la noticia del premio de novela que me habian concedido hacia unos años.
Busque la novela, "Los vagones del destiempo", y comence a leerla. Me parecio ingenua, rigida y llena de contradiciones, y no me reconoci en ella. Lei parrafos salteados de las ciento setenta paginas intentando ponerme en el lugar de la madre lectora y mi angustia fue creciendo al comprobar que apenas habia nada que pudiera haberme servido de comunicacion con ella. Me senti desilusionado al terminar la lectura y me alegre de no haber vuelto a escribir mas novelas.
Mi abuela atizaba la cocina una y otra vez y tosia y hacia ruido con las chapas y nos llamaba y hablaba consigo misma en voz alta, y yo sabia que todo lo hacia para llenar aquel vacio que habia en la casa, para romper el silencio que nos acechaba como una enfermedad, porque la muerte de mi madre nos habia traido silencio, culpa y silencio, pero un silencio abarrotado de preguntas. Se estan desbordando los arroyos, dijo mi abuela, y mi padre desde la sala, contesto, estara a punto de inundarse el ... (ver texto completo)
Entre en mi cuarto y encendi la lampara, pero enseguida la apague porque me molestaba aquel chorro de luz insolente y me tumbe sobre la cama y pense en todos los objetos que mi madre llevaba encima el dia de su nuerte y que habian servido para su identificacion, sobre todo en aquel pequeño envoltorio de gomas y plastico en el que guardaba los recortes de los periodicos con la noticia del premio de novela que me habian concedido hacia unos años.
El cielo era una espesa cortina de agua. El rio estaba creciendo. Volvi a casa. Mi abuela llenaba con la paleta el caldero de carbon. Me comento que de seguir asi el tiempo, mi padre y don Justo no podrian acercarse a la Peña el Viento, en el concejo de Caso, como tenian previsto. Don Justo estaba empeñado en que mi padre se distrajera y continuamente le programaba excursiones y actos diversos. Aquella misma tarde asistirian a una conferencia em el Casino sobre el serbal y el acebo como fuentes de ... (ver texto completo)
Mi abuela atizaba la cocina una y otra vez y tosia y hacia ruido con las chapas y nos llamaba y hablaba consigo misma en voz alta, y yo sabia que todo lo hacia para llenar aquel vacio que habia en la casa, para romper el silencio que nos acechaba como una enfermedad, porque la muerte de mi madre nos habia traido silencio, culpa y silencio, pero un silencio abarrotado de preguntas. Se estan desbordando los arroyos, dijo mi abuela, y mi padre desde la sala, contesto, estara a punto de inundarse el ... (ver texto completo)
Me abrigue y sali a la calle. Llovia sobre la ropa blanca y azul olvidada en los tendales, sobre los contenedores de la basura excesiva, sobre el estanque de agua sucia y sin patos, sobre el olor a calamares y a chorizo frito que salia de los mesones del barrio de la estacion, sobre las estatuas de "Teodoro Cuueta", de "Luis Adaro", de "Palacio Valdes" y de Vital Aza", "sobre los monumentos a los mineros vivos y a los mineros muertos y a las madres de todos los mineros", (el entrecomillado no es ... (ver texto completo)
El cielo era una espesa cortina de agua. El rio estaba creciendo. Volvi a casa. Mi abuela llenaba con la paleta el caldero de carbon. Me comento que de seguir asi el tiempo, mi padre y don Justo no podrian acercarse a la Peña el Viento, en el concejo de Caso, como tenian previsto. Don Justo estaba empeñado en que mi padre se distrajera y continuamente le programaba excursiones y actos diversos. Aquella misma tarde asistirian a una conferencia em el Casino sobre el serbal y el acebo como fuentes de ... (ver texto completo)
El invierno se habia enfurecido. Quienes recorrian las calles llevaban guantes, paraguas y abrigos. Algunos esperaban el autobus o el tren soplando sobre las manos y dando pequeños saltos. En las cantinas, cafeterias o bares se hablaba del tiempo y se tomaba cafe. Crecia el musgo de los tejados, las piedras de las fachadas se oscurecian y las hierbas se asomaban por las rendijas de las cunetas. Asi habia sido siempre.
Me abrigue y sali a la calle. Llovia sobre la ropa blanca y azul olvidada en los tendales, sobre los contenedores de la basura excesiva, sobre el estanque de agua sucia y sin patos, sobre el olor a calamares y a chorizo frito que salia de los mesones del barrio de la estacion, sobre las estatuas de "Teodoro Cuueta", de "Luis Adaro", de "Palacio Valdes" y de Vital Aza", "sobre los monumentos a los mineros vivos y a los mineros muertos y a las madres de todos los mineros", (el entrecomillado no es ... (ver texto completo)
Uno de los invitados empezo a gritar como un loco, como si un demonio le hubiera entrado de pronto en el cuerpo, y babeaba y movia los brazos y decia que habia mounstruos en el cielo raso, cuando lo unico que habia eran manchas de humedad, entonces otros hombres lo redujeron y las monjas apagaron la musica y la fiesta se termino. Hubo un gran silencio, como si una peste de triteza hubiera entrado de pronto por las ventanas de aquel salon. Solo se oia el murmullo de la llovizna y las monjas dejaron ... (ver texto completo)
El invierno se habia enfurecido. Quienes recorrian las calles llevaban guantes, paraguas y abrigos. Algunos esperaban el autobus o el tren soplando sobre las manos y dando pequeños saltos. En las cantinas, cafeterias o bares se hablaba del tiempo y se tomaba cafe. Crecia el musgo de los tejados, las piedras de las fachadas se oscurecian y las hierbas se asomaban por las rendijas de las cunetas. Asi habia sido siempre.
Yo le pregunte que le habia pasado para terminar asi y el solo levanto los hombros y puso cara de idiota. La tarde se nos paso como un suspiro. Hubo musica y Tobias y yo bailamos un vals, pero no seguimos bailando porque a Tobias le dolian algo las muelas y tuvimos que pedir a las monjas algo para el dolor. Nos sentamos juntos en un banco que hay en el patio del Hogar y a Tobias se le fue pasando el dolor de muelas mientras escuchabamos las canciones que sonoban en el tacadiscos, hasta que empezo ... (ver texto completo)
Uno de los invitados empezo a gritar como un loco, como si un demonio le hubiera entrado de pronto en el cuerpo, y babeaba y movia los brazos y decia que habia mounstruos en el cielo raso, cuando lo unico que habia eran manchas de humedad, entonces otros hombres lo redujeron y las monjas apagaron la musica y la fiesta se termino. Hubo un gran silencio, como si una peste de triteza hubiera entrado de pronto por las ventanas de aquel salon. Solo se oia el murmullo de la llovizna y las monjas dejaron ... (ver texto completo)
Yo creo que Tobias a veces suelta las palabras por la boca sin pedirle astes permiso a la cabeza. El es bueno y sabe darme calor sin hacer preguntas y tiene una risa de cascabel que resulta muy placentera y muy contagiosa, y unos ojos tan grandes que cuando me miran me abarcan de una sola mirada de la cabeza a los pies. Hace mucho tiempo que no vienen dias demasiado buenos o demasiado malos, y por eso quizas le salio a el el pensamiento ese de las referencias. En el Hogar habia pollo asado y vino ... (ver texto completo)
Yo le pregunte que le habia pasado para terminar asi y el solo levanto los hombros y puso cara de idiota. La tarde se nos paso como un suspiro. Hubo musica y Tobias y yo bailamos un vals, pero no seguimos bailando porque a Tobias le dolian algo las muelas y tuvimos que pedir a las monjas algo para el dolor. Nos sentamos juntos en un banco que hay en el patio del Hogar y a Tobias se le fue pasando el dolor de muelas mientras escuchabamos las canciones que sonoban en el tacadiscos, hasta que empezo ... (ver texto completo)
Tobias me dijo que un vecino suyo habia perdido un brazo en la guerra y que cuando cambiaba el tiempo le dolia ese brazo que no tenia. El dice que somos habitantes de un territorio que esta fuera del mundo, un lugar donde no existen referencias para saber en que consiste el dolor o la dicha. Bueno, en realidad no lo dice con estas palabras, porque Tobias habla de otra forma diferente a como lo hago yo, ni mejor ni peor, sencillamente el habla de otra forma distinta, porque fue conductor de autobuses, ... (ver texto completo)
Yo creo que Tobias a veces suelta las palabras por la boca sin pedirle astes permiso a la cabeza. El es bueno y sabe darme calor sin hacer preguntas y tiene una risa de cascabel que resulta muy placentera y muy contagiosa, y unos ojos tan grandes que cuando me miran me abarcan de una sola mirada de la cabeza a los pies. Hace mucho tiempo que no vienen dias demasiado buenos o demasiado malos, y por eso quizas le salio a el el pensamiento ese de las referencias. En el Hogar habia pollo asado y vino y bastante alegria. Tobias me presento a un hombre con las barbas largas hasta la cintura y los ojos muy azules que era belga y que habia sido cirujano, al parecer un buen cirujano en su pais, y que llevaba diez años en la calle ... (ver texto completo)
<<Yo creo que los recuerdos son como insectos diminutos que te van chupando el cerebro hasta dejartelo al aire. Nosotros, Tobias y yo, andamos en la tarea de enterrar los malos recuerdos y quedarnos unicamente con los recuerdos buenos, y eso lleva mucho tiempo, pero Tobias y yo tenemos todo el tiempo del mundo. No se si lo lograremos, pero seria una buena cosa para no andar todo el dia arrastrando la tristeza como si fuera un trapo viejo que llevaramos colgando. Tobias me dijo que las monjas celebraban ... (ver texto completo)
Tobias me dijo que un vecino suyo habia perdido un brazo en la guerra y que cuando cambiaba el tiempo le dolia ese brazo que no tenia. El dice que somos habitantes de un territorio que esta fuera del mundo, un lugar donde no existen referencias para saber en que consiste el dolor o la dicha. Bueno, en realidad no lo dice con estas palabras, porque Tobias habla de otra forma diferente a como lo hago yo, ni mejor ni peor, sencillamente el habla de otra forma distinta, porque fue conductor de autobuses, y los conductores de autobuses hablan de una manera mas directa y sin ningun ceremonial, pero eso fue lo que el, con otras palabras, me quiso decir. ... (ver texto completo)
Comence a sentir de nuevo la lluvia golpeando los cristales, y el ruido del viento. Era como si la cabeza se me fuera llenando de aquella lluvia y de aquel viento segun iba escuchando las palabras que me decia Lucia y vi mi cara reflejada en el visor de las radigrafias y no me reconoci porque la cara que alli estaba reflejada no era la mia, era la de otra persona diferente, y me quede solo delante de aquella persona desconocida, y ya no escuche la lluvia ni el viento, y Lucia y su hija se habian ... (ver texto completo)
<<Yo creo que los recuerdos son como insectos diminutos que te van chupando el cerebro hasta dejartelo al aire. Nosotros, Tobias y yo, andamos en la tarea de enterrar los malos recuerdos y quedarnos unicamente con los recuerdos buenos, y eso lleva mucho tiempo, pero Tobias y yo tenemos todo el tiempo del mundo. No se si lo lograremos, pero seria una buena cosa para no andar todo el dia arrastrando la tristeza como si fuera un trapo viejo que llevaramos colgando. Tobias me dijo que las monjas celebraban ... (ver texto completo)
Le dije a Lucia, es usted una mujer sana, no tiene porque preocuparse, y aquellas palabras se me estrecharon en la boca, y Lucia me advirtio que los medicos siempre teniamos conflictos con la verdad, y una vez mas pense que el dolor hacia a la gente distinta, y aquella gran mujer, que se llamaba Lucia y que tenia un tumor de colon, me dijo que me acompañaba en el sentimiento. Me explico que habia conocido a mi madre en las reuniones que convocaban los maestros, cuando su hijo Belarmo y yo ibamos ... (ver texto completo)
Comence a sentir de nuevo la lluvia golpeando los cristales, y el ruido del viento. Era como si la cabeza se me fuera llenando de aquella lluvia y de aquel viento segun iba escuchando las palabras que me decia Lucia y vi mi cara reflejada en el visor de las radigrafias y no me reconoci porque la cara que alli estaba reflejada no era la mia, era la de otra persona diferente, y me quede solo delante de aquella persona desconocida, y ya no escuche la lluvia ni el viento, y Lucia y su hija se habian ... (ver texto completo)
La hija la tomo del brazo y con mucho amor le dijo, madre, seguro que no sera nada, y entonces la imagen de mi madre volvio a mi de nuevo, poderosa y electrica, como un relampago, y me pregunte si a ella, a mi madre, le habria faltado tiempo o si por el contrario el que habia tenido se le habria hecho demasiado largo, y senti deseos de correr hacia la ciudad donde habia muerto, de hablar con quienes la habian conocido, de sentarme a llorar en los bancos donde ella habia dormido.
Le dije a Lucia, es usted una mujer sana, no tiene porque preocuparse, y aquellas palabras se me estrecharon en la boca, y Lucia me advirtio que los medicos siempre teniamos conflictos con la verdad, y una vez mas pense que el dolor hacia a la gente distinta, y aquella gran mujer, que se llamaba Lucia y que tenia un tumor de colon, me dijo que me acompañaba en el sentimiento. Me explico que habia conocido a mi madre en las reuniones que convocaban los maestros, cuando su hijo Belarmo y yo ibamos ... (ver texto completo)
Antes de que yo dijera nada, ella se acerco a mi, me apreto la mano con la que sostenia la pluma y me pregunto que cuanto tiempo le quedaba, que, dije yo, que cuanto tiempo me queda, insistio Lucia, y no me soltaba la mano, y respondi, aun sabiendo que no debia hacerlo, porque no era bueno responder a las preguntas equivocas o que surgian de una situacion de angustia, pero lo hice, y le dije que tendria todo el tiempo que necesitara, y sonrio y me solto la mano y me dijo, nadie tiene el tiempo que ... (ver texto completo)
La hija la tomo del brazo y con mucho amor le dijo, madre, seguro que no sera nada, y entonces la imagen de mi madre volvio a mi de nuevo, poderosa y electrica, como un relampago, y me pregunte si a ella, a mi madre, le habria faltado tiempo o si por el contrario el que habia tenido se le habria hecho demasiado largo, y senti deseos de correr hacia la ciudad donde habia muerto, de hablar con quienes la habian conocido, de sentarme a llorar en los bancos donde ella habia dormido.
Entro Lucia, una mujer habitual en la consulta, a quien yo conocia desde que era niño. Las Navidades anteriores me habia regalado las obras completas de Hermann Hesse. Venia acompañada de una de sus hijas. Le habia hecho, unas semanas antes, un tacto rectal y al observar anomalias le habia mandado una rectoscopia, con resultados nada esperanzadores, pues podria tratarse de un tumor de colon.
Antes de que yo dijera nada, ella se acerco a mi, me apreto la mano con la que sostenia la pluma y me pregunto que cuanto tiempo le quedaba, que, dije yo, que cuanto tiempo me queda, insistio Lucia, y no me soltaba la mano, y respondi, aun sabiendo que no debia hacerlo, porque no era bueno responder a las preguntas equivocas o que surgian de una situacion de angustia, pero lo hice, y le dije que tendria todo el tiempo que necesitara, y sonrio y me solto la mano y me dijo, nadie tiene el tiempo que necesita. ... (ver texto completo)
Diagnostique varios procesos gripales, osculte y tome la presion sanguinea a dos hipertensos, examine a una niña con las anginas ardiendo y le cure a Sebastian, el acomodador del cine Novedades una herida en la rodilla que no terminaba de cicatrizarle. El me dio el pesame y me ofrecio dos entradas para la sesion de la noche. Reponen "Muerte en Venecia", y el luto no esta reñido con el cine, eso era antes, esto me dijo Sebastian, pero le dije que no, que gracias, que la habia visto demasiadas veces, ... (ver texto completo)
Entro Lucia, una mujer habitual en la consulta, a quien yo conocia desde que era niño. Las Navidades anteriores me habia regalado las obras completas de Hermann Hesse. Venia acompañada de una de sus hijas. Le habia hecho, unas semanas antes, un tacto rectal y al observar anomalias le habia mandado una rectoscopia, con resultados nada esperanzadores, pues podria tratarse de un tumor de colon.
El aguacero seguia golpeando los cristales. Pense que no habia nada mas eterno que el dolor y que el sufrimiento era quien mejor nos ayudaba a conocernos, pero ese conocimiento no servia porque siempre llegaba tarde. Ya estan secos los calcetines, me dijo Angela, y cuando me los estaba poniendo sono el telefono. Era Laura para invitarme a cenar a su casa. Justo a traido unas setas y las estoy preparando, me dijo, y no pude negarme.
Diagnostique varios procesos gripales, osculte y tome la presion sanguinea a dos hipertensos, examine a una niña con las anginas ardiendo y le cure a Sebastian, el acomodador del cine Novedades una herida en la rodilla que no terminaba de cicatrizarle. El me dio el pesame y me ofrecio dos entradas para la sesion de la noche. Reponen "Muerte en Venecia", y el luto no esta reñido con el cine, eso era antes, esto me dijo Sebastian, pero le dije que no, que gracias, que la habia visto demasiadas veces, ... (ver texto completo)
Le pedi a Angela que interrumpiera un momento la consulte, pues necesitaba estrujarme la cabeza, apretarme las sienes, restregarme con fuerza los ojos y fumarme un cigarrillo. Salio y regreso al instante con un frasco de coñac. Es de Belarmino, el conserge, tomese un trago, me dijo, y asi lo hice y recibi con alivio el resquemor en la garganta y me arrepenti de no haberme tomado unos dias de permiso.
El aguacero seguia golpeando los cristales. Pense que no habia nada mas eterno que el dolor y que el sufrimiento era quien mejor nos ayudaba a conocernos, pero ese conocimiento no servia porque siempre llegaba tarde. Ya estan secos los calcetines, me dijo Angela, y cuando me los estaba poniendo sono el telefono. Era Laura para invitarme a cenar a su casa. Justo a traido unas setas y las estoy preparando, me dijo, y no pude negarme.
Abri el sobre y lei el informe VIH positivo, serologia hepatitis B positiva, esto lei y luego alce la vista y lo vi parpadear, bañado en un sudor seguramente frio. Nos miramos y hubo un silencio espeso, hasta que Angela tosio y lo rompio. Le dije, a aquel primer paciente de aquella tarde borrosa, que tenia anticuerpos y que lo iba a enviar al Servicio de Infecciosos. El siguio inmovil y callado. Le entregue los volantes, los guardo y se dirigio a la puerta. Antes de salir se volvio para decirme algo, ... (ver texto completo)
Le pedi a Angela que interrumpiera un momento la consulte, pues necesitaba estrujarme la cabeza, apretarme las sienes, restregarme con fuerza los ojos y fumarme un cigarrillo. Salio y regreso al instante con un frasco de coñac. Es de Belarmino, el conserge, tomese un trago, me dijo, y asi lo hice y recibi con alivio el resquemor en la garganta y me arrepenti de no haberme tomado unos dias de permiso.
Me alegro mucho de hablar con algien que conozca mi familia como tu pues yo despues de tantos años fuera de turon que ya son 36 y apenas relacionarme con nadie de por ahi he perdido muchas referencias.
Y yo me alegro si te puedo ser de alguna utilidad, cualquier cosa que creas oportuno y que dependa de mi no dudes ni un momento en decirmelo.
Cuado lo vea ya se lo dire espero el lunes estar por casa ahora en estos momentos estoy en cordoba y hasta mañana no puedo arrancar por temas de horarios en nuestra profesion.
Kundo ahora tengo que salir, asi que hasta otru ratu.
Cuado lo vea ya se lo dire espero el lunes estar por casa ahora en estos momentos estoy en cordoba y hasta mañana no puedo arrancar por temas de horarios en nuestra profesion.
Esti Zapatero ye la puñeta, nos pone limites para todo, hace lo que le da por la gana, eso que ye la puñeta. Parece mentira que proceda de donde procede.
Jose yo ahora vivo en lleida donde tengo toda la familia de mi mujer que son del pirineo tambien vive con nosotros mi padre que en la actualidad tiene 86 años. Yo como ya sabeis me dedico al transporte internacional. Y llevo con mucho orgullo ser asturiano y en concreto de turon.
Me alegro de esto que me dices, que ya lo conocia, pues ya lo comentaste en anteriores ocasiones. Y me alegro muy especialmente de que sigas disfrutando de la compañia de tu padre y os deseo que sea por unos cuantos años mas, no se si se acordara de mi, le dices que soy Pepin el hijo de Pepe el de Lurdes, seguro que asi se acuerda, y le das de mi prte un fuerte abrazo, bueno y otro para ti carajo.
jose yo en carcarosa vivi hasta los cuatro años que mas o menos era por el año 59 luego vivi en repedroso hasta que cumpli los 18 esto era por el año 72. Por problemas familiares de los cuales yo hoy en dia aun no los conozco muy bien por lo tanto tampoco puedo ser muy objetivo me aislaron bastante de carcarosa con lo cual tengo vastantes lagunas de carcarosa. No asi de repedroso en el que alli vivi toda mi infancia y parte de mi juventud.
Referente a ese otro tema es normal que te encuentres en la situacion que tu dices pues tenias muy pocos años cuando eso ocurrio. Si te puedo decir que fueron un cumulo de circustancias que ocurrieron y que nunca trndrian que haber ocurrido y menos terminar como terminaron.
Una cosa si te puedo asegurar y es que una parte culpo a la hija de Lola y segun el sentir general esa persona era totalmente inocente de las acusaciones que le hicieron. Pero creo que no es este el lugar ni el momento para hablar de esto. Me alegro de que sigas bien y que sigas por aqui. ... (ver texto completo)
jose yo en carcarosa vivi hasta los cuatro años que mas o menos era por el año 59 luego vivi en repedroso hasta que cumpli los 18 esto era por el año 72. Por problemas familiares de los cuales yo hoy en dia aun no los conozco muy bien por lo tanto tampoco puedo ser muy objetivo me aislaron bastante de carcarosa con lo cual tengo vastantes lagunas de carcarosa. No asi de repedroso en el que alli vivi toda mi infancia y parte de mi juventud.
Kundo yo tengo algunos años mas que tu pues naci en el cuarenta y seis, me acuerdo con claridad de cuando se casaron tus padres y de cuando tu naciste, asi como de Jorge, yo baje a vivir para Espinos creo que por el cincuenta y ocho y a principios del sesenta y cinco me vine para Gijon, a los de tu edad les perdi algo la pista desde entonces, pero si circustancialmente nos encontramos pues me acuerdo plenamente de vosotros.
Jorge se acuerda plenamente de ti y creo recordar que comento algo relacionado con vosotros dos, pero no me acuerdo de lo que era, por otra parte como ayer te dije en Carcarosa te recuerdan plenamente. ... (ver texto completo)
Se trataba de un hombre de mi edad, unos treinta años, aunque con el cabello prematuramente gris. Hacia cinco años que habia conseguido desengancharse de la heroina y despues se habia casado y habia tenido dos hijas y trabajaba en el ferrocarril. Le temblaba el brillo de los ojos, igual que a un animal capturado, y no dejaba de manosear los botones de la chaqueta, nervioso, tenso, porque el sabia que no se trataba de un simple tramite. Le habia pedido las pruebas atendiendo a sus temores.
Abri el sobre y lei el informe VIH positivo, serologia hepatitis B positiva, esto lei y luego alce la vista y lo vi parpadear, bañado en un sudor seguramente frio. Nos miramos y hubo un silencio espeso, hasta que Angela tosio y lo rompio. Le dije, a aquel primer paciente de aquella tarde borrosa, que tenia anticuerpos y que lo iba a enviar al Servicio de Infecciosos. El siguio inmovil y callado. Le entregue los volantes, los guardo y se dirigio a la puerta. Antes de salir se volvio para decirme algo, ... (ver texto completo)
Pero aquella angustia se esfumaba cuando tenia ante mi al primer paciente.
Se trataba de un hombre de mi edad, unos treinta años, aunque con el cabello prematuramente gris. Hacia cinco años que habia conseguido desengancharse de la heroina y despues se habia casado y habia tenido dos hijas y trabajaba en el ferrocarril. Le temblaba el brillo de los ojos, igual que a un animal capturado, y no dejaba de manosear los botones de la chaqueta, nervioso, tenso, porque el sabia que no se trataba de un simple tramite. Le habia pedido las pruebas atendiendo a sus temores.
La mire, pero no le dije nada. Salio a llamar al primer paciente. Gire la pluma con ambas manos y me pregunte que era lo que yo hacia alli, porque aquella era la pregunta que me hacia siempre antes de que entrara el primer paciente, que hacia alli si ni siquiera me gustaba aquel trabajo, quien me habia llamado, que otra cosa podria decirles a ellos que no fuera que yo tambien tenia necesidad de pisar un poco mas alla de la raya de todos los dias, de aguantar un poco mas de lo posible, de saltar por ... (ver texto completo)
Pero aquella angustia se esfumaba cuando tenia ante mi al primer paciente.
En la sala de espera habia una docena de personas, pero antes de empezar la consulta me quite los zapatos y puse los calcetines a secar sobre el radiador y me calce unos zuecos que me consiguio Angela, la enfermera. Era una mujer mayor, proxima a la jubilacion, y que nunca comentaba nada sobre su vida privada, y se mantenia fria y distante, tanto que a mi me trataba de usted, a pesar de que yo le habia manisfestado que no lo hiciera porque me resultaba incomodo, pero ella lo preferia asi y termine ... (ver texto completo)
La mire, pero no le dije nada. Salio a llamar al primer paciente. Gire la pluma con ambas manos y me pregunte que era lo que yo hacia alli, porque aquella era la pregunta que me hacia siempre antes de que entrara el primer paciente, que hacia alli si ni siquiera me gustaba aquel trabajo, quien me habia llamado, que otra cosa podria decirles a ellos que no fuera que yo tambien tenia necesidad de pisar un poco mas alla de la raya de todos los dias, de aguantar un poco mas de lo posible, de saltar por encima del dolor y la desesperanza, que podria hacer por ellos si sentia miedo, del miedo mio y del miedo de ellos, pero ellos entraban, venian a mi porque necesitaban mis diagnosticos y mis recetas, necesitaban escuchar de mi boca que lo suyo no seria nada, querian sentirse protegidos por el blanco de mi bata blanca. ... (ver texto completo)
Si sigue asi acabaremos todos ahogandonos, me dijo el señor Simon, el de la zapateria, y le hice un gesto de asentimiento y le sonrei. Segui caminando y parecia que con la lluvia la calle se fuera estrechando. Toco la media el reloj del Ayuntamiento y acelere el paso y el agua me inundo definitivamente los pies. Fue don Jaime, el sastre, quien me hizo levantar la mirada del suelo encharcado, mal dia doctor, siento lo de su madre, me dijo, y vi su cara diminuta encerrada en la capucha de un impermeable ... (ver texto completo)
En la sala de espera habia una docena de personas, pero antes de empezar la consulta me quite los zapatos y puse los calcetines a secar sobre el radiador y me calce unos zuecos que me consiguio Angela, la enfermera. Era una mujer mayor, proxima a la jubilacion, y que nunca comentaba nada sobre su vida privada, y se mantenia fria y distante, tanto que a mi me trataba de usted, a pesar de que yo le habia manisfestado que no lo hiciera porque me resultaba incomodo, pero ella lo preferia asi y termine habituandome. Estaba soltera y vivia con su madre, una anciana a la que yo habia visitado en varias ocasiones porque padecia una atrofia osea y una demencia tipo Alzheirme y tenia frecuentes problemas intestinales. Angela traia todas las tardes un termo de cafe. Me ofrecio una taza que acepte agradecido. Mientras yo bebia, ella me dijo que sentia lo de mi madre, que se habia emocionado mucho en el entierro y que debia haberme tomado unos dias de permiso. ... (ver texto completo)
José me tienes completamente enganchada a esta lectura, mira la hora que es y no podia pasar sin leer lo que nos avias puesto hoy, gracias por dedicar tu tiempo.
Hola y buenos dias para todos.
Rosa tengo intencion de ponerla completa, pero solo puedo poner dos ó tres paginas al dia, son mas de doscientas paginas.
En mensajes anteriores ya hable de Gencio, el autor.
Leyendo hoy el periodicu (La Nueva España), me encontre con una foto suya, pues ayer presento su ultima obra " A LA SOMBRA DE LOS ABEDULES", esta ambientada en el valle de Cuna y Cenera, a finales del siglo IX y principios del siglo X, te puedo decir desde ahora que estara muy bien.
yo no me acuerdo muy bien de jorge donde vivia
Sara es hija de Rosa. Rosa vivia en el edificio del chigre de Dimas y Quelina, la entrada la tenian junto el camin en direccion a la Caleya.
Ricardo es hijo de Victor y de Amor. Te dire que en Carcarosa se acuerdan bien de ti.
hola turoneses como lo llevais yo como siempre de un lado para otro
Kundo hace unos meses (en el funeral de Antonio Viejo) me encontre con Jorge el hijo de Sara y de Ricardo, creo que sois del mismo tiempo, entre una cosa y otra hablamos de este foro y saque tu nombre a relucir, pues eso, que Jorge me pidio que te mande un abrazo de su parte y yo lo hago con mucho gusto.
hola turoneses como lo llevais yo como siempre de un lado para otro
Carajo (esta palabra la usaba mucho Antonin el de Carcarosa preguntale a tu padre quien era seguro que se acuerda de él) Kundo que buenos ojos te lean, me alegro de tu reaparicion, haber si nos sigues visitando, que esta rambien es tu casa y se te echaba de menos, sobre todo por los centollos.
A las cuatro y veinticinco de la tarde cogi el paraguas y el maletin para ir a pasar la consulta en el Ambulatorio. La calle Candil parecia un arroyo y segun caminaba notaba como el agua me iba calando los pies. Salude a los tenderos que intentaban con sus escbones evitar que la riada les entrara en los comercios y tambien salude a los empleados del Ayuntamiento que pretendian desatrancar los sumideros de las alcantarillas. El viento y la lluvia habian desbaratado los toldos y las latas de los geranios.
Si sigue asi acabaremos todos ahogandonos, me dijo el señor Simon, el de la zapateria, y le hice un gesto de asentimiento y le sonrei. Segui caminando y parecia que con la lluvia la calle se fuera estrechando. Toco la media el reloj del Ayuntamiento y acelere el paso y el agua me inundo definitivamente los pies. Fue don Jaime, el sastre, quien me hizo levantar la mirada del suelo encharcado, mal dia doctor, siento lo de su madre, me dijo, y vi su cara diminuta encerrada en la capucha de un impermeable ... (ver texto completo)
La lluvuia estaba golpeando con fuerza en los cristales. Me levante y vi un paisaje sin luz, agonizando entre el barro, y me senti un ser tan borroso como aquel paisaje que veia desde mi cuarto.
A las cuatro y veinticinco de la tarde cogi el paraguas y el maletin para ir a pasar la consulta en el Ambulatorio. La calle Candil parecia un arroyo y segun caminaba notaba como el agua me iba calando los pies. Salude a los tenderos que intentaban con sus escbones evitar que la riada les entrara en los comercios y tambien salude a los empleados del Ayuntamiento que pretendian desatrancar los sumideros de las alcantarillas. El viento y la lluvia habian desbaratado los toldos y las latas de los geranios.
Despues de terminar aquel poema largo tome una hoja en blanco y escribi la palabre made y aquella representacion tuvo un poder invasor para mi, y despues tome otra hoja tambien en blanco y escribi la palabra Laura y percibi varios olores distintos, y entonces junte las dos hojas a la altura de las dos palabras y encontre una magica sincronia entre lo real de ellas y lo que de ellas habitaba en mi cerebro como imaginario, y pense que quiza Laura fuera la madre ausente y que quiza don Justo fuera la ... (ver texto completo)
La lluvuia estaba golpeando con fuerza en los cristales. Me levante y vi un paisaje sin luz, agonizando entre el barro, y me senti un ser tan borroso como aquel paisaje que veia desde mi cuarto.