La tarde que enterraron a mi madre yo tenia un fuerte dolor de cabeza. Llevaba dos dias sin dormir. Unas horas antes del entierro me quedé dormido apoyado en la cómoda de la sala, pero solo fueron unos minutos, los que la abuela empleo en plancharme la camisa, y en esos pocos minutos soñe que unas hormigas rojas y gigantes me comian la planta de los pies.
Mensaje
Me gusta
No