Mensajes de PEDRO MARTINEZ (Granada) enviados por sensi:

Hola Manolo me da alegria verte por aquí, porque estamos muy solitos a ver si entras aunque sea de vez en cuando y nos acompañas, como verás somos pocos pero seguimos al pie del cañon... un besillo.
Buenas tardes Antonia, está bien que ya podáis salir más horas a ver si las cosas se van arreglando... besillos.
Hola Sensi.

He estado haciendo unos cursillos ON LINE y no he podido de entrar y saludar.

Ya nos llegó el buen tiempo, la pena es que sea tan corto.

cuídate

Besos
... (ver texto completo)
Buenas tardes María, suponía que estarías bastante atareada cuando no entrabas pues primero es la obligación... hoy aquí tenemos mucho viento y viene fresco después de unos días de bastante calor... ya mismo tenemos el verano bueno verano verano hasta mediados de julio no lo tenemos aquí, pero mejor tiempo si... ya mañana cuelgas las herramientas que pases un buen fin de semana... besillos..
Un barco siempre está a salvo en la orilla, pero no es para eso que fue construido.
Puedes vivir la vida con prisa, harás más cosas, pero te perderás los momentos hechos para verse despacio.
Las personas felices tienen mala memoria porque están centradas en el presente..
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Jueves!
Buenas noches Antonia, que descanses.. Besillos.
La importancia de la sal

La necesidad de la sal, cuento infantil con valores
Había una vez un rey que tenía tres hijas. El hombre se hacía mayor y le entró una duda: ¿cuál de ellas debía heredar el trono? Decidió entonces ponerlas a prueba. Un buen día las reunió en la sala del trono y dijo con voz solemne:

– Tengo dudas acerca de cuál de vosotras debe heredar el trono. Lo hará aquella que me traiga el mejor regalo de cumpleaños. Necesito que penséis en un regalo que represente lo más importante para mí.

Lo cierto es que el cumpleaños del monarca estaba cerca, y las muchachas pensaron y pensaron para acertar. El rey sonrió ante los dos primeros regalos: la hija mayor le llevó un precioso traje bordado con hilo de oro; la hija mediana, una hermosa hogaza de pan. Pero la hija pequeña se presentó con un puñado de sal, y su padre enfureció tanto, que decidió expulsarla del castillo.

La joven demuestra al rey la importancia de la sal
La pobre muchacha vagó durante varios días por el bosque hasta que se encontró con una posada. Allí vivía una mujer muy bondadosa que decidió acogerla y enseñarla a cocinar. La joven, a la que le encantaba la cocina, comenzó a elaborar platos exquisitos. Se hizo tan famosa, que muchas personas viajaban desde lejos para probarlos. Tanto es así, que la noticia llegó hasta el rey, quien decidió contratar a esa maravillosa cocinera de la que todos hablaban tan bien para que elaborara el menú del banquete de boda de su hija mayor. El rey no la reconoció, ya que habían pasado muchos años y la chica había cambiado mucho…

Llegó el día del enlace y la muchacha preparó un menú magnífico, pero decidió no echar sal en el plato favorito del rey. Cuando él lo probó. Se enfadó, y mandó llamar a la cocinera:

– Dime, mujer, ¿por qué no echaste sal en este plato? ¡Era mi favorito!

– Lo hice a propósito- contestó con serenidad la muchacha- Ya sabía que era su plato favorito. Lo sé desde niña, ya que le vi comerlo infinidad de veces… Pero un día mi propio padre me echó de casa por no considerar importante la sal, así que pensé que no la echaría en falta…

El hombre miró avergonzado a la joven y entonces se dio cuenta de quién era. Le pidió perdón y la joven volvió a formar parte de la familia.

A veces no atendemos a las cosas realmente importantes en la vida: ¿de verdad le damos valor a aquello que debemos dárselo? El rey, en este cuento, pensó que era más valioso un traje y una hogaza de pan que la sal, pero al final descubrió que sin sal, su plato favorito resultaba incomible. Resulta que lo más valioso muchas veces nos parece mundano o insignificante, cuando en realidad no podríamos vivir sin ello. ... (ver texto completo)
Buenas tardes Antonia, ¿Cómo vais con el covi, os dejan ya salir más lejos de nueve o diez km.? aquí estamos más tranquilos y no se oye que haya ningún pueblo de los alrededores que esté cerrado... un abrazo..
Hay quien sólo ve oscuridad. Yo prefiero contemplar las estrellas y la luna; porque cada uno tiene su manera de mirar la noche.
En un mundo lleno de mentiras, la boca que se atreve a decir verdades se convierte en el arma más perseguida.
Valiente es aquel que dice la verdad sabiendo que l perderá todo..
Cuando ya no seas amigo de alguien, respeta los secretos que compartió contigo. Se llama integridad..
Las cosas que se justifican son siempre temporales, pero no son la base y la razón de ser.
La fábula africana La mentira convertida en verdad
Pasaba una hiena cerca de un poblado cuando de pronto se encontró un cabrito muerto.

– ¡Menuda suerte la mía!- dijo contenta la hiena- Será mejor que me coma el cabrito rápido antes de que vengan mis compañeros y me lo quiten.

Así que la hiena tiró del cabrito y lo escondió detrás de unos arbustos, porque no quería que nadie más lo viera. Y justo cuando iba a comenzar el festín, oyó que se acercaba la manada de hienas. Así que dejó el cabrito escondido y salió a su encuentro.

La hiena se puso a eructar, a estirarse y a bostezar.

– Vaya, compañera hiena, ¿Qué te pasa?

– Que me acabo de dar un banquete y me ha entrado sueño. Ahora me iba a dormir.

– ¿Un banquete?

– Sí… resulta que se han muerto muchas de las reses del ganado de este pueblo y han tirado un buen montón de cabritos al basurero. ¡Está lleno!

– ¡Qué buena noticia!, ¡Vamos para allá de inmediato!- dijeron sus compañeras.

Y salieron a tanto correr, que levantaron una polvareda tremenda. Al verlo, la hiena mentirosa pensó:

– ¡Ay, que mi mentira ha debido de convertirse en verdad, porque nunca antes una mentira levantó tal polvareda!

Y diciendo esto, salió corriendo tras ellas, dejando abandonado al cabrito.

No te dejes llevar por lo que crean los demás: La hiena protagonista de esta historia, que inventó una historia para mantener alejadas a sus compañeras de su presa, terminó creyéndose su propia mentira. ¿Sabes por qué? Porque se dejó llevar por los demás. Al ver que la manada entera se creía esa historia, ella misma terminó por creérsela también. Parece increíble, pero esto sucede más veces de las que imaginamos. La mentira es capaz de convencernos aún sabiendo que no es verdad. ... (ver texto completo)
Buenas tardes Antonia, hoy ha entrado Pepemg en Facebook en No eres de Pedro Martinez... aquí hoy tenemos viento pero buena temperatura... besillos.
La vida no debe vivirse como una tarea que cumplir, sino como un privilegio por disfrutar.
Ojalá siempre nos demos cuenta de que los “hoy pienso en ti” son bonitos. Los “te quiero” son para decir de verdad. Y que los “te echo de menos” son los puentes más bellos que existen en el mundo y los que mejor conectan.
Buenas tardes a las personas que practican la bondad y gratitud, que siempre están atentas para no lastimar a otros y hacen todo lo posible por escucharlos y entenderlos..
Las plantas a veces necesitan cambiar de lugar para seguir creciendo; y a veces nosotros también lo necesitamos.
La vida es como un soplo del viento, nos acaricia rápido y en un soplo se va.
Buenos días Antonia, hoy nos ha amanecido un buen día y el covi va tranquilo por ahora, ya hay mucha gente vacunada... ayer me escribio Pepemg y dice que el pie es lo que más le molesta y que ahí va... besillos.
Antes de dar una explicación, piensa si lo que va a decir va a ayudar a mejorar algo, resolver o prevenir un aspecto en particular. Si no, no te preocupes, sonríe y mantente en silencio...
La bondad debe ser como unos brazos que se abren cuando te han cerrado todas las puertas...
No hay nada más hermoso que enfrentar grandes tormentas, pasar por terribles sequias y sin embargo, tener el don de florecer en medio de las grandes dificultades enfrentadas diariamente..
Buenas noches Antonia, que descanses bien... Besillos.
La bobina maravillosa, que te hará reflexionar sobre la vida

Cuentan que hace mucho tiempo, existió un rey bondadoso y trabajador, pero que tenía un hijo muy perezoso y falto de ilusiones, al que no le apetecía hacer nunca nada. No hacía más que quejarse todo el rato y responder con malas palabras cada vez que le ordenaban hacer una tarea:

– ¡Ojalá fuera ya mayor para poder ser rey y hacer lo que quisiera!

Pero un día, el príncipe encontró una bobina de hilo de oro sobre su cama y, para su sorpresa, la bobina le habló:

– Soy una bobina especial. Represento tu vida, toda tu vida, desde el principio hasta el final. ¿Ves que sobresale un poco de hilo? Son los años que ya has vivido. Si tiras del hilo, tu vida avanzará. Debes tratarme con cuidado, porque el hilo que desenrolles, no podrá volver a su lugar. Puedes tirar del hilo y pasar a otra etapa de tu vida si quieres, pero recuerda… los años que saltes, no volverán. Piénsalo bien.

– ¡Maravilloso! – respondió asombrado el príncipe– Además siempre he querido ser más mayor.

Así que, sin pensarlo más, tiró de la bobina. ¡Se moría de curiosidad por saber si lo que decía la bobina era verdad! Se miró en un espejo que tenía en su cuarto y efectivamente, ya no era un adolescentes, sino un joven apuesto, de unos 20 años.

Pero de pronto el príncipe pensó que con esa edad tendría que trabajar mucho, así que decidió tirar un poco más, y se hizo algo más mayor. Tenía unos 35 años, una espesa barba y una corona en la cabeza… ¡era rey!

– ¡Es la corona de mi padre! ¡Ya soy rey!– gritó entusiasmado.

Pero el príncipe no estaba conforme, porque le entró curiosidad por saber cómo serían su mujer y sus hijos, y volvió a tirar de la bobina. Y al instante apareció junto a él una hermosa mujer de largos cabellos dorados y cuatro niños sonrosados.

– ¡Qué bella es mi mujer y qué lindos mis hijos!- se dijo el príncipe- Pero… ¿Cómo serán mis hijos de mayores?

Así que el príncipe volvió a tirar del hilo y sus hijos de pronto crecieron. Eran unos hombres hechos y derechos. Entonces es cuando se dio cuenta de su error. Se miró al espejo y vio un hombre anciano, enjuto, encorvado de pelo blanco y rostro consumido.

– ¡No! ¿Qué es esto? – dijo entonces el príncipe- ¡Soy un anciano decrépito! – dijo entonces angustiado.

Miró la bobina y vio que ya quedaba muy poco hilo. Su vida estaba llegando a su fin. El príncipe intentó enrollar de nuevo el hilo, totalmente desesperado, pero no pudo.

– Te advertí- dijo la bobina- Y no me hiciste caso. Ahora no hay vuelta atrás y toda tu vida se ha esfumado. Has desperdiciado tu vida y ahora debes acabar…

El viejo rey asintió. Cabizbajo, salió al jardín para vivir sus últimos minutos de vida. Bajo el sol de primavera y entre árboles repletos de flores, el rey, murió.
No quieras saltarte etapas maravillosas de la vida: cada etapa de la vida tiene su momento. ¿Por qué hacer ya lo que debemos vivir en el futuro? Si intentas vivir la vida de adulto en la adolescencia, por ejemplo, estarás saltándote una etapa que jamás volverá. Y que dejará un vacío en tu línea de tu propia vida. No quemes las etapas. Vive como un niño si eres un niño. Vive como un adolescentes en tu adolescencia. No intentes ser un niño o un anciano en tu etapa adulta. Y disfruta de la vejez cuando llegue. Es lo que este maravilloso cuento quiere decirnos. ... (ver texto completo)
Buenos días Antonia, hoy aquí está lloviendo... esta mañana he estado viendo españoles por el mundo en TV y ha salido Carcassonne y Perpiñan es muy bonito.. Pasa un buen día... besillos.
Al final descubrirás que las cosas más ligeras son las únicas que el tiempo no se ha podido llevar... Un estribillo antiguo, una caricia en el momento justo, hojear un libro de poemas, el mismo olor que tenía un día el viento...
Lo bueno de la vida es que siempre hay un mañana y los sueños no tienen fecha límite.
Las emociones y los sueños no tienen medidas, no tienen fronteras, no tienen tiempo.
No hay persona más bonita como la que puede y sabe disculparse. La humildad también es un valor en extinción.
Buenos días foreros-as hoy llueve... ¡Feliz Domingo!
El país de las bocas cerradas’
Había una vez un país donde todos hablaban mucho. Desde que aprendían a hablar, desde muy pequeños, no podían parar. Hablaban sin descanso: mientras caminaban, mientras comían… ¡hasta hablaban en sueños! Y como todos hablaban a la vez y ninguno escuchaba, no se entendían.

Las aldeas cercanas llamaban a este lugar Habladoritlán. Y apenas se acercaban, porque no había manera de entenderse con sus habitantes. ¡Hasta los pájaros huyeron, hartos de tanto parlanchín!

Desde luego que esto era un problema, así que el rey de Habladoritlán, cansado de esta situación, reunió a todos los habitantes y les dijo:

– ¡Ya esta bien de hablar y hablar sin parar! ¡Si ni yo puedo oírme a mí mismo! Me duele la cabeza y los oídos… A partir de ahora, está prohibido hablar. Quien lo haga, será castigado y tendrá que escuchar durante todo un día a los más chismosos del lugar.

¡A los más habladores! Eso sí que era un castigo ejemplar. Claro, y como nadie quería ese castigo, desde entonces, ninguno abría la boca. Bueno, sólo para comer y beber. Y Habladoritlán pasó a llamarse Callatitlán, porque todos estaban callados.

El país de las bocas cerradas y su problema
Pero resulta que esto también comenzó a convertirse en un problema. Tampoco podían comunicarse, más que con ruiditos y señas.

– Mmmmm mmmm mmmm- decía uno.

– Ummm mmmm ummm- decía el otro.

Intentaban entenderse con gestos, pero por la noche, no podían verse. También lo intentaron con dibujos, pero mientras caminaban, no podían dibujar.

Desesperados, algunos callatitlenses, fueron a ver al rey:

– Mmmm mmmm ummm mmm- le dijeron.

– Mmmmm- respondió.

– ¿Mmmmm?- preguntaron.

– Está bien- dijo al fin el rey-. Dejaremos el silencio, pero tampoco volveremos a hablar sin parar. A partir de ahora, unos hablarán y otros callarán hasta que llegue su turno.

Y así es cómo los habitantes de Habladoritlán, después Callatitlán, aprendieron a escuchar. ... (ver texto completo)
Antonia que pases una linda tarde, por aquí parece que va a cambiar el tiempo... un abrazo..
La mayoría de nosotros dedicamos demasiado tiempo a las cosas urgentes y no dedicamos el suficiente a lo que es importante.
Cada uno de nosotros es una obra de arte. Nunca será amada por todos, pero para aquellos que lo aprecie, tendrá un valor incalculable.
María que pases un buen fin de semana, aunque parece que no va a ser muy bueno... besillos.
A veces es bueno parar y ver si lo que quieres para tu vida, concuerda con lo que haces de ella..
Buenos días foreros-as... ¡Feliz Sabado!
Buenas tardes Antonia, ya tenemos Mayo casi pasado y ya mismo el verano que se pasa en cuatro días... aquí ya están casi todos vacunados y ya mismo viene la gente de cataluña que deberían venir vacunados por precaución y tranquilidad de todos... que pases buena tarde.. besillos.
Que gracia, mi hermano se llama así y se apellida.
Hola Dana ¿Quien eres, eres de Pedro Martinez?
Todo lo que necesitas es una hoja de papel y algo con que escribir, y entonces podrás poner el mundo al revés.
Quiero regalarle algo a mi hijo y no sé qué.
– Regálale calma.
– ¿Cómo calma?
– Como suena, así tal cual, calma: cuando tu hijo se altere, regálale calma, cuando se estrese regálale calma, cuando haya una situación difícil regálale calma, cuando pase algo grave regálale calma.
– Pero… ¿cómo le ofrezco calma cuando yo me altero?
Por eso es un regalo, es algo que tú te esfuerzas en obtener y no siempre tienes, no es lo que te sobra, uno a quien ama no le regala lo que le sobra. Uno a quien ama le regala lo más preciado, le regalamos el tiempo y la energía que invertimos en crecer como seres humanos para estar en condiciones de regalar calma cuando se avecine la tormenta. ... (ver texto completo)
Cuando la vida no te sea fácil, recuerda siempre lo que te deseo: Que siempre encuentres un arco iris después de una tormenta. Que celebres las cosas maravillosas que hay en ti. Y cuando llegue el mañana, que puedas comenzar de nuevo.
Hola Antonia que pases una buena tarde... ¿tienes más informacion de Pepemg?... un besillo.
Cuando Albert Einstein conoció a Charles Chaplin le dijo: lo que más admiro de su arte es que usted no dice una palabra y sin embargo todo el mundo lo entiende.
Chaplin, le respondió: cierto, pero su gloria es aún mayor; el mundo entero lo admira cuando nadie entiende una palabra de lo que dice.
Me gusta la calma que da el tiempo; porque lo que alguna vez se sintió como un huracán, hoy vemos que era el viento abriéndose camino..
La hojita de abedul cantante

Había una vez un rey que tenía tres hijas. De las tres, la hija menor era ‘su ojito derecho’.

Un día, el rey tuvo que partir de viaje a otra ciudad, y les dijo a sus hijas que pidieran algo para traer a su vuelta. La hija mayor pidió una rueca de oro. La hija mediana, una bobina de hilo de oro. Pero la hija menor pidió una hojita de abedul cantante y tintineante.

El monarca no tuvo problemas para encontrar los dos primeros regalos, pero no conseguía dar con el deseo de su hija menor. Ya de vuelta, el rey paró a descansar junto a un árbol. Bajo sus ramas dormía un perro negro. El perro entonces se percató de la tristeza del hombre:

– ¿Qué le pasa, majestad?- dijo el perro.

– Oh, es que estoy muy triste porque no consigo encontrar lo que me pidió mi hija…

– ¿Y qué es?

– Una ramita de abedul cantante y tintineante.

– Vaya, ¡estás de suerte! Este árbol es un abedul y tiene ese tipo de hojas que buscas. Te daré una, a cambio de algo: debes entregarme en el plazo de un año, lo primero que salga a tu encuentro al regresar al castillo.

El rey, que pensó que la primera en salir a su encuentro sería su perra, aceptó, y llegó al castillo muy contento.

Pero su sorpresa fue cuando vio que le abrazaba su hija pequeña, la primera en salir corriendo a recibirle. Él la empujó asustado y desde entonces, su rostro entristeció y su hija temía haber hecho algo malo.

Los días pasaban y la mujer del rey, insistía:

– No sé por qué no me cuentas qué sucede… No es normal que estés así…

Ya cuando quedaban pocos días para que se cumpliera el plazo impuesto por el perro negro, se lo contó a la reina. Ella tuvo una idea:

– ¡Le entregaremos a la hija del cuidador de ocas! No notará la diferencia…

Y así hicieron. El perro negro se presentó puntual justo cuando pasó un año desde que el rey le hiciera la promesa. Y la hija del cuidador de ocas se montó en su lomo.

El perro llegó hasta el abedul, que en realidad era mágico. Nadie podía mentir bajos sus ramas. Entonces, la joven dijo:

– Oh, cómo me gustaría que mi padre viera este hermoso prado. Aquí sus ocas serían felices.

– ¿Sus ocas?- preguntó el perro extrañado.

– Sí- respondió la chica- Mi padre cuida las ocas del rey…

El perro regresó con la joven y se la entregó al cuidador de ocas. Exigió al rey que le entregara a su hija. Entonces, la reina reaccionó con rapidez y le entregó a la hija del leñador.

Pero el perro la llevó hasta el árbol y escuchó como ella decía:

– Mi padre haría hermosos muebles con la madera de este precioso árbol…

El perro, enfadado, exigió al rey a su verdadera hija y éste no tuvo más remedio que entregársela.

La princesa se subió al lomo del perro negro y éste la llevó hasta una cabaña en el bosque. La joven sin embargo se dio cuenta de que no podía salir y que además estaba sola.

– ¡Si al menos tuviera alguien con quien conversar!- se lamentó.

Entonces apareció una anciana pordiosera a su lado y le dijo:

– No te asustes. Yo te daré compañía. En realidad no estás en una cabaña. Es un palacio encantado. Todos estamos embrujados. El perro es en verdad un príncipe que solo recupera su forma humana por la noche… Y este bosque es una ciudad.

– ¿Y no se puede romper el hechizo?- preguntó entonces la princesa.

– Sí. El príncipe vendrá por la noche y llamará a la puerta. No debes dejarle entrar, aunque te lo suplique. Tienes que hacer esto durante tres noches seguidas. Y a la tercera noche, quemar la piel de perro que aparecerá en el cuarto.

– ¡Oh! ¡Lo haré!- dijo entusiasmada la chica.

– Eso sí… recuerda invitarme a tu boda cuando te cases con el príncipe. No te avergüences de mí y serás bendecida.

La princesa hizo lo que la anciana le dijo. Esperó al tercer día y no abrió la puerta al príncipe. Entonces, quemó la piel de perro y de pronto todo recuperó su aspecto normal.

Los príncipes anunciaron poco después la boda y la joven no olvidó invitar a sus padres y a sus hermanas. Y por supuesto, ordenó llamar a la anciana del bosque y reservó para ella el mejor sitio de la mesa.

Su madre y hermanas se espantaron al verla, y la anciana dijo:

– Tu gesto bondadoso merece mi bendición, princesa, pero el gesto de desagrado de tu madre y tus hermanas. Ellas serán castigadas…

De esta forma, los recién casados fueron felices el resto de sus días mientras que a su madre y hermanas les salió una fea chepa en la espalda ... (ver texto completo)