EL MANTEL BORDADO Habia una vez una abuela que pasaba el dia bordando hermosos manteles. Entusiasmado con ese meticuloso trabajo, uno de sus nietos se sento una tarde a su lado y se puso a charlar con ella mientras cosia con una dedicación que sorprendio al pequeño. Fascinado por esa mezcla de hilos de distintos colores y testuras totalmente desordenados, el niño quedo impresionado al ver que, donde antes había habido hilos de color oscuro y claros, resplandecia ahora bordada una linda flor en un ... (ver texto completo)
Bien Basi tu no dejes de poner esos relatos tan interesantes y que todos tienen su moraleja.
Como hace tan buen tiempo dá gusto estar en la calle
Como hace tan buen tiempo dá gusto estar en la calle