Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

Auras

(género Cathartes) Contrariamente a la inmensa mayoría de aves, las auras tienen un olfato muy desarrollado que juega un papel fundamental en la localización del alimento. Aunque la taxonomía del género no está bien definida, suelen diferenciarse tres especies: el aura gallipavo (c. aura), que ocupa todo tipo de hábitats desde el suroeste de Canadá hasta la Patagonia incluidas las Antillas; el aura sabanera (C. burrovianus), que habita en herbazales, sabanas y linderos forestales de América ... (ver texto completo)
Buitre de El Cabo

(Gyps coprotheres) Colonial y gregaria, esta especie gemela del buitre leonado se alimenta en las grandes carroñas que a menudo comparten con otros buitres africanos.
Alimoche sombrío

(Necrosyrtes monachus) Esta especie africana, que parece una versión reducida del buitre orejudo, es muy abundante en el oeste y el noreste de África.
Buitre cabeciblanco

(Trigonoceps occipitalis) Este buitre africano suele alimentarse sólo o en parejas, arrebatando algún pedazo de carroña a otros miembros del gremio de la sabana, robando sus presas a otras aves, o capturando langostas y termitas aladas.
Buitre orejudo

(Torgos tracheliotus) Aunque también pertenece al gremio de los carroñeros de la sabana, este buitre de cabeza rojiza y pico muy grueso no es exclusivo del continente africano, ya que también se encuentra en Israel y la península Arábiga.
Buitres asiáticos

(género Gyps) Sólo se encuentran en el sur de Asia y son exclusivamente carroñeros. El buitre dorsiblanco bengalí (G. bengalensis), que es una versión más oscura del dorsiblanco africano, vive cerca de pueblos y ciudades, congregándose a veces en grandes números en mataderos y vertederos de basura. Algo más pálido que el primero y asociado a menudo con él, el buitre picofino (G. indicus) es casi tan colonial como el buitre leonado. El buitre del Himalaya (G. himalayensis) rara ... (ver texto completo)
Buitre leonado

(Gyps fulvus) Propia de las montañas y zonas áridas del suroeste del Paleártico, rabia y centro de Asia, esta especie necesita acantilados y otras zonas rocosas y abruptas para encumbrarse, dormir y anidar. Es el buitre más común en el sur de Europa y el único de su género que cría en este continente.
Buitre moteado

(Gyps rueppellii) Es la más gregaria de las seis especies que forman el gremio de buitres de la sabana subsahariana: no sólo anida en colonias de diez a mil parejas, sino que además duerme y se encumbra comunalmente.
Buitre cabecirrojo

(Sarcogyps calvus) Este buitre de tamaño mediano ocupa una gran variedad de hábitats en el sur de Asia. Suele alimentarse de carroña, pero también piratea el alimento de otros buitres.
Buitre negro

(Aegypius monachus) Pese a su amplia distribución que abarca el sur de Paleártico, Sudán y el norte de la India, este enorme buitre es hoy una especie vulnerable en toda su área.
Alimoche común

(Neophron percnopterus) Propio de las zonas áridas de África y el sur de Eurasia, este pequeño buitre de rostro completamente desnudo parece una versión reducida del quebrantahuesos con un plumaje de cigüeña blanca.
Quebrantahuesos

(Gypaetus barbatus) Esta enorme rapaz de plumaje negro y ocre rojizo anida en las zonas más montañosas y escarpadas de África y Eurasia, incluido el Himalaya.
Buitre palmero

(Gypohierax angolensis) Propia de África tropical y ecuatorial, esta pequeña rapaz de plumaje blanco y negro parece ocupar un lugar intermedio entre los pigargos y los demás buitres, tanto por su anatomía como por sus hábitos alimenticios.
TODAS LAS ESPECIES

Los buitres se pueden clasificar en dos grandes grupos: los del Viejo Mundo, cuyas quince especies pertenecen a la familia de los accipítridos (la más numerosa del orden de los falconiformes y una de las más diversificadas de la clase de las aves) y los del Nuevo Mundo, que pertenecen a la familia de los catártidos y ocupan en América un nicho ecológico similar al de los buitres accipítridos.
Otros rasgos comunes, más anatómicos, son difícilmente explicables en términos divulgativos, pero existe una prueba adicional del probable parentesco cercano entre ambos grupos de aves: según los recientes y polémicos estudios de hibridación de ADN de Sibley y Ahlquist, las diferencias genéticas entre cigüeñas y buitres americanos serían menores que entre estos últimos y los otros falconiformes, como por ejemplo los buitres del Viejo Mundo.
Uno de estos rasgos es la costumbre de ambas aves de refrescarse untando las patas con orina. Otro indicio que apunta hacia esta similitud es la existencia, en el Eoceno, de una enorme ave predadora con el hocico ganchudo, Neocathartes, que era similar a los actuales catártidos pero tenía largas patas de cigüeña (algunas cigüeñas actuales se alimentan de carroñas junto a los buitres, y no es difícil imaginar la evolución de las antiguas cigüeñas de este tipo hacia los catártidos).
Buitres y cigüeñas

Pese a la convergencia evolutiva entre ambos grupos de buitres (y al hecho de que los catártidos tuvieron varios representantes en el Viejo Mundo hasta el Pleistoceno superior), mucos detalles de la anatomía y comportamiento de unos y otros indican que no están estrechamente emparentados. Reconocida ya por Huxley en 1876, esta diferencia esencial fue confirmada luego por una serie de autores que encontraron varios rasgos comunes entre los catártidos –los buitres americanos- ... (ver texto completo)
Algunas de estas rapaces ya eran probablemente carroñeras –como por ejemplo los Plesiocathrtes encontrados en depósitos del Mioceno inferior en Rubí (España)-, pero conviene precisar que los catártidos (familia representada actualmente por los buitres americanos) pertenecen a un linaje muy distintos al de los buitres del Viejo Mundo. La escasez del registro fósil no sólo impide deducir relaciones de parentesco entre los falconiformes o “rapaces diurnas” y otros grupos de aves, sino que tampoco permite ... (ver texto completo)
Primeras rapaces

Los primeros fósiles de aves rapaces se remontan a principios de la era Terciaria, hace unos 30-50 millones de años, esto es, unos 100 millones de años después de Archaeopteryx, la primera ave conocida. Los yacimientos más importantes de estas ancestrales rapaces proceden de principios del Oligoceno (hace unos 35 millones de años) y se encontraron en Francia y Sudamérica. Por su especto general, recuerdan a los actuales busardos ratoneros; sin embargo, y a pesar de que probablemente ... (ver texto completo)
Los buitres constituyen un eslabón esencial en muchos biomas del planeta. Dotadas de una facultad asombrosa para descubrir los cuerpos de los animales que les sirven de alimento, estas aves no sólo actúan como indispensables escuadrones de limpieza, sino también como verdaderos alquimistas que transforman la muerte en vida. Sin el concurso de los carroñeros, muchos ecosistemas no tardarían en convertirse en cementerios a cielo abierto, empobreciéndose sin remedio al ser incapaces de reciclar con ... (ver texto completo)
Nombre Científico: Gyps africanus

Familia: Accipítridos (Accipitridae)

Orden: Falconiformes

Clase: Aves

Identificación: Los ojos y el cuello oscuros diferencian a esta especie del adulto del buitre de El Cabo (el cual, además, es de mayor tamaño).
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La sabiduría viene de escuchar; de hablar, el arrepentimiento
Saber es acordarse.
La sabiduría es un tesoro que nunca causa entorpecimientos.
Los sabios tienen las mismas ventajas sobre los ignorantes que los vivos sobre los muertos.
Los que saben mucho se admiran de pocas cosas, y los que no saben nada se admiran de todo.
La prueba más clara de la sabiduría es una alegría continua.
Lo sabe todo, absolutamente todo. Figúrense lo tonto que será.
El grado sumo del saber es contemplar el por qué.
Hay que estudiar mucho para saber poco.
La sabiduría es hija de la experiencia.
No basta con alcanzar la sabiduría, es necesario saber utilizarla.
No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.
Lo que no sé, tampoco creo saberlo.
No es sabio el que sabe donde está el tesoro, sino el que trabaja y lo saca.
El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante.
El que no sabe es un imbécil. El que sabe y calla es un criminal.
Yo sólo sé que no sé nada.
El sabio no enseña con palabras, sino con actos.
El saber y la razón hablan; la ignorancia y el error gritan.
La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.
En cualquier caso, nadie ha podido demostrar con fotografías o con la piel, y menso aún con el animal vivo o muerto, la autenticidad de sus hallazgos. Sí podrá hacerlo, en cambio, el investigador Jesús Rivas, si realmente consigue capturar la anaconda gigante que cree haber detectado en los Llanos de Venezuela. Para ello, el investigador tendrá que librar probablemente un arduo y peligroso combate. Aún así, y por mucho que esta serpiente llegue a superar el récord de longitud alcanzado hasta la fecha, ... (ver texto completo)
Existe, eso sí, una historia repetidas veces citada y bastante verosímil de una enorme anaconda que fue capturada en Colombia por unos buscadores de petróleo. Tras medirla con una cinta métrica y evaluar su longitud en unos 11,4 m, los trabajadores se fueron a comer. Cuando volvieron, la serpiente se había escapado y, con ella, la eventual y probable recompensa. Otros relatos más fantásticos, como por ejemplo el del explorador inglés Percy Fawcett que en 1907 habría matado una anaconda de casi 20 ... (ver texto completo)
Para ganar estas recompensa no basta con mostrar una piel; desde que hace unas décadas unos estudios anatómicos demostraron que un pellejo de 12 m que había llegado a un museo norteamericano correspondía en realidad a un espécimen de 6 m –es decir, que la piel puede llegar a doblarse por estiramiento-, lo que se exige es mostrar el animal entero. De este modo, los únicos récords que se han verificado hasta la fecha son un ejemplar fotografiado durante la década de 1990 que medía 7,5 m de largo y ... (ver texto completo)
RÉCORDS DE LONGITUD Y ANACONDAS GIGANTES

Muchas historias tribales en puntos muy distintos de la Sudamérica tropical hablaban –o incluso hablan aún, como sucede con los indios bora- de anacondas gigantes de 30 m de longitud, lo cual impulsó a muchos expedicionarios de principios del siglo XX a ir en busca de estos reptiles gigantescos. Pese a que ya entonces la Sociedad Zoológica de Nueva York ofrecía una recompensa de 5.000 dólares a quienquiera que pudiera mostrar una anaconda viva o muerta ... (ver texto completo)
Poco especializada en la elección de su alimento, la anaconda ataca también muchos otros tipos de animales, desde lagartos y tortugas acuáticas hasta pecarís y cérvidos a los que captura cuando van a abrevar. En ocasiones entabla duelos con caimanes de más de 2 m a los que por lo general consigue matar enroscándose en torno de su cuerpo. Tras un festín de estas proporciones, la anaconda suele quedarse en ayuno durante semanas o incluso meses. Entretanto, y hasta que la presa no ha sido digerida por completo, permanece inactiva y resulta vulnerable a la depredación. Si se trata de una anaconda adulta, esta vulnerabilidad sólo es teórica, ya que pocos animales se atreven con ella, pero no sucede lo mismo con los ejemplares muy jóvenes, que pueden ser presa de caimanes, jaguares, ocelotes u otros depredadores. ... (ver texto completo)
Presas principales

Hábil nadadora, la anaconda verde puede recorrer velozmente pequeñas distancias bajo el agua o en la superficie, donde es capaz de alcanzar la velocidad nada despreciable de 6 m/s. En tierra, por el contrario, sus movimientos son lentos y pesados, y de ahí su reticencia a abandonar el medio acuático. Pese a ello, los peces forman una parte muy pequeña de la dieta de esta serpiente; sus presas más usuales son aves acuáticas y roedores, incluidos agutís, pacas y el mayor de todos ... (ver texto completo)
Cuando se trata de una presa de grandes dimensiones, la ingestión, que empieza casi siempre por la cabeza, puede durar varias horas, hasta seis o más si el animal es de formas redondeadas. Si la presa es alargada y su piel no presenta grandes asperezas, la ingestión suele ser en cambio bastante más rápido. Como sucede con muchas otras serpientes, la piel del cuerpo es lo bastante flexible como para la presa se desplace por su interior sin dañarlo, empujada en su avance por la acción de los huesos de la mandíbula; como en ellas, la ausencia de cintura pectoral e incluso de esternón permite que la presa se deslice fácilmente desde la boca hasta la entrada del estómago, movimiento que se ve facilitado además por la flexibilidad de la costillas. ... (ver texto completo)
Caza e ingestión

Como todos los macrostomados primitivos, la anaconda verde mata por constricción y carece de glándulas de veneno. A menos que la presa sea tan pequeña e inocua que se pueda tragar viva, la serpiente se enrosca en torno a ella, apretando firmemente el cuello para evitar sus mordiscos, y la mata con un estrujón letal que detiene su respiración y su circulación sanguínea. Una vez cesan los últimos estertores de la víctima, la anaconda desenrosca sus anillos y, con sus mandíbulas ... (ver texto completo)
Pero la vida adulta también tiene sus peligros. Aunque las anacondas verdes son los depredadores más formidables en las escasas 20 hectáreas que constituyen su área de deambulación, capturar e ingerir un caimán de más de 2 m o un capibara de afiladas uñas no siempre es un asunto fácil. Muchas anacondas adultas muestran cicatrices causadas por estas breves aunque feroces luchas y hasta con que alguna de estas herida se infecte, o que la lesión infligida sea grave, para que la reina de las aguas quede ... (ver texto completo)