Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

GERMÁNICOS Y BRITÁNICOS

Los pueblos germánicos indica Jungbauer, practicaron durante el período medieval una medicina primitiva de carácter teúrgico. Era habitual el uso de ensalmos y ofrendas. Un aspecto interesante y aún válido de la medicina germánica fue el empleo de aguas medicinales en diversos lugares de la Europa central, algunos de cuyos manantiales como Wiesbaden y Baden-Baden, mantienen su reputación medicinal.
Posteriormente en la Escuela de Salerno y en la de Montpellier hubo médicos judíos. Entre el siglo XVI y el XVIII los judíos tuvieron prohibido casi por completo su acceso a las universidades.
Süsssmann Muntner piensa que es asombroso que la medicina talmúdica no ejerciera más influencia sobre la medicina de la Edad Media. Durante la Edad Media, Galeno era el centro de toda medicina. A partir del siglo VI, con la salida de los judíos de su tierra, sólo hay médicos judíos aislados durante la Edad Media. Maimónides fue el más conocido de los médicos judíos en el mundo islámico.
Conocían la “desinfección” de instrumentos con fumigación, lavado e ignición.
Su principal importancia está en la prevención mediante medidas higiénicas, siempre en relación con lo religioso. Las medidas de higiene abarca también a la construcción de ciudades y la convivencia social. Los mejores remedios el aire y la luz del sol (Ketubot 110 b)
Los métodos de tratamiento eran la dieta, compresas calientes y frías, sudoración, curas de reposo, baños, cambios de clima, hidroterapia, psicoterapia, masajes y gimnasia. (Sabat 40 a, Guitín 70 b). Se usan hierbas para tratar el estreñimiento.
Los maestros del Talmud sabían que el miedo produce palpitaciones cardíacas y alteraciones del pulso (Sanhedrín 100 b) y que el contagio directo de las enfermedades ocurría a través de alimentos en mal estado, dulces, secreciones, bebidas, vestidos, el agua sucia y del aire (Ketubot 20 a; Berajot 25 a, etc...)
Los médicos hebreos consideraban al corazón como sede del alma, lo que concuerda con las enseñanzas aristotélicas. La sangre era para ellos el principio vital.
Los esenios, grupo étnico-espiritual de aquella época, se preocupaban tanto de los temas de orden espiritual o religioso como de los temas médicos y de las curaciones. Según Josefo, se llamaban esenios por que provenía de la palabra asia, que venía a ser lo mismo que médico (auxiliador) o terapeuta. Josefo elogia su humanidad y su ética, y dice que solían coger hierbas y raíces para curar con ellas a los enfermos. Estaban convencidos de que la fe podía curar incluso a los incurables.
La alimentación y la higiene tienen especial importancia en la Biblia. El Talmud contiene aclaraciones y ampliaciones de la Biblia, y en este tratado hay influencias de la medicina griega, babilónica y persa. Entran también temas como el mal de ojo, los amuletos y los ángeles. Muchos maestros del Talmud eran médicos. Semuel Aba Hakohén (165-257 d. C) escribe: “El lavado matutino de manos y pies es más eficaz que todos los colirios del mundo” y “el cambio de una costumbre es el comienzo de una enfermedad”
Buenas tardes Antonio,
Estos del foro me tienen arta ayer me quitaron mensajes no se cuantos, tenia apuntados los que tenia en total y me di cuenta que despues de poner un monton tenia menos
hola victoria, te pasará como nos pasó a nosotros que nos quitaron unoa 8000 mensajes
muy buenos dias amigos de freila, os deseo un feliz fin de semana para tod@s, saludos.
hola toño, un saludo y que pases buena tarde
hasta luego
esto está muy solo
LA MEDICINA HEBREA MEDIEVAL

La época de la medicina hebrea medieval, también llamada talmúdica, comprende desde el siglo II a. C hasta el VI d. C.
Cecaumeno, según Laín Entralgo, que no era médico, recomendaba en la enfermedad: ayunar, guardar cama y no enfriarse. Recomendaba también el ejercicio para prevenir la enfermedad.
Miguel Psellos (siglo XI), monje; escribió una relación alfabética sobre las virtudes de los alimentos y un escrito sobre el baño.
Alejandro de Tralles (525-605 d. C.) considera la fuerza curativa de la naturaleza. La dieta y los baños son parte importante de sus tratamientos.
En Bizancio hay un seguir la tradición griega en decadencia ya, unida a los pensamientos cristianos. Se continúa el Galenismo y las fórmulas mágicas.
Se cristianizaron algunas prácticas paganas y la principal de ellas es la <<incubatio>> o sueño en el templo, también la práctica de los exvotos que incluso aún perdura de alguna manera, igualmente la astrología y el uso de ensalmos y amuletos. Estas prácticas perduran a lo largo de la Edad Media e incluso más adelante.
BIZANCIO

Bizancio recoge conocimientos del Egipto helenizado y sus ceremonias se recogen en una bibliografía profusa atribuida a Hermes Trimegisto, el Corpus Hermeticum. La tradición hermética, cuyas ceremonias sanadoras se relacionan con la magia, la astrología y la alquimia pasa de Egipto a a Bizancio y de ahí a la Europa.
Es muy importante en el cristianismo el consuelo hacia el enfermo, un consuelo en cierto modo “técnico”, como dice Laín Entralgo, una suerte de psicoterapia cristiana, en la que es importante la curación de las almas. Además la enfermedad y el dolor es con frecuencia una manera de conseguir méritos para la vida más allá.

Las grandes pandemias medievales fueron la sífilis, la lepra y la peste. La mayor pandemia de la historia fue la peste o muerte negra, aparecida en Europa en 1347.
En el siglo XII aparece una literatura sanitaria menor, los <<calendarios médicos>> en donde se ofrecen consejos para cada día.
Simeón Seth, enciclopedista y traductor del árabe el griego, escribió el Syntagma sobre las propiedades de los alimentos, además de recoger también conocimientos de la terapéutica griega y la materia médica persa e hindú.
Guy de Chauliac (1300-1370) da unas buenas recomendaciones para el médico:

“Es menester en cualquiera médico, primero haber ciencia, después uso y experiencia... Tercio que sea ingenioso y de buen juicio y memoria... Cuarto, que sea virtuoso, sea osado en las cosas seguras, temeroso en las peligrosas, huya de las malas curas, sea gracioso a los enfermos, a los compañeros amigable, cauto en el pronosticar; sea casto, templado, piadoso, misericordioso, no codicioso, no atesorador de dinero, (sino ... (ver texto completo)
Débese asimismo medir el comer, de tal suerte que con la demasía no quede el estómago cargado, porque, así como daña el comer antes de tiempo arriba dicho, daña también comiendo demasiado. Y así, para evitar esto, conviene que dos cosas se hagan. La una, mascar bien lo que se come, porque de no hacerlo se le sigue detrimento grande a naturaleza, por no dársele lo de la primera disposición y principio se le debe; porque para eso ha dado ella los dientes, para que perfectamente se desmenuce lo que ... (ver texto completo)
Arnau de Vilanova (valenciano-catalán, nacido entre el 1234 y 1250, y muerto en 1311), según Laín Entralgo, la más interesante figura de la medicina medieval, además de maestro en Montpellier escribe sobre higiene y dietética. Según Hanna Kamieniecki para él la medicina no es solamente una ciencia sino arte y el arte de curar viene de la naturaleza, es por ello que la medicina debe tomar la naturaleza como punto de partida con un espíritu abierto y poner al servicio de su enfermo todo su poder de ... (ver texto completo)
Aparecen tratados de Dietética dedicados a reyes y grandes señores, como los escritos por los árabes; tal es el caso del Régimen sanitatis de Arnau de Vilanova o los regimina escritos para príncipes y nobles desde el siglo XIII.
Son importantes en el siglo XII las escuelas de Montpellier y la de Salerno.

Luego surge la escuela de Toledo, siglos XII y XIII que da acceso a las obras Greco-arabes por sus traducciones y en siglo XIV surgen las universidades.
En la segunda mitad del siglo XII aumenta la influencia de la escuela de París, siendo esta ciudad el “centro del mundo”.
La Escuela de Chartres es un centro importante entre los siglos X y XII. Fulberto de Chartres escribe a su discípulo Hildegario: “ Mantén limpia tu imaginación porque la limpieza del pensamiento permite ahuyentar aquellos trastornos de ánimo producidos por indisposición corporal”
Para Bamberg (ca. 800) La enfermedad puede ser beneficiosa para el hombre, cuando abre sus endurecidos sentidos, y la salud peligrosa que invariable le incita a cometer nuevas y continuas rebeldías. Recomienda cuidar el cuerpo, mientras la última decisión sobre la salud y la enfermedad corresponde a Dios.
Para Beda el Venerable (ca. 675 -735). La creación es la historia de la luz que se expande en la naturaleza, que culmina en el sol, como “cabeza” del cosmos. El hombre por su parte es el sol del microcosmos, al constituir la suprema joya de todos los seres vivientes. La persona sana brilla en el “Lumen Corporis” y la enfermedad solo es el resplandor empañado. Es el precursor de la escolástica de la edad media.
Ni el médico, ni el enfermo deben de depositar sus esperanzas en los remedios curativos, sino en Dios, que ha dado a todos salud y su remedio.
En su Vivarium, Casiodoro (490-573) dispone “que se constituyan baños que sean idóneos para el aseo del cuerpo y en los que el agua fresca de los manantiales entre y salga con facilidad”. Y hace construir baños en los monasterios.
La caridad cristiana da origen al hospital, quizás el progreso más importante de esta época, e institución que se extiende por todo la Europa occidental, anexa a los monasterios y la atención hospitalaria especializada es llevada a cargo por los monjes. El hospital cristiano no fue una institución asistencial para toda la población, conforme a su idea original, sino un centro para acoger desvalidos.
El cristianismo tiene una buena relación desde sus inicios con los cuidados de los enfermos. inicial con la Medicina. Cristo se llama a si mismo médico y efectúa diversas curaciones milagrosas <<Estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y fuisteis a verme... cada vez que lo hicisteis con uno de mis hermanos más humildes, conmigo lo hicisteis>> (Mateo XXV, 35-40). La enfermedad en la visión monacal puede ser vista como una gracia cuando se la acepta con paciencia, en el ... (ver texto completo)
El interés religioso por la medicina y la influencia de los escritos monacales se reflejan en Benedictus Crispus (c. 650-725), elegido arzobispo de Milan en 681 y autor de los Commentarium medicínale, escrito en 241 hexámetros que describen el tratamiento de 26 enfermedades mediante el uso de hierbas medicinales.
La práctica de la medicina durante el alto medievo estaba preferentemente en manos de los monjes. Los principales centros de enseñanza y práctica médica estaban localizados en los monasterios, en donde se conservaban excelentes bibliotecas."Viandas delicadas y limpias" debían recibir los pacientes del hospital que fundó en Mérida el obispo Masona, según el texto de sus constituciones. San Isidoro de Sevilla (556-636) escribe un tratado de dietética. En De Natura Rerum describe la peste y cuatrocientos ... (ver texto completo)
La obra de Dioscórides solo entra en la Europa medieval a través de las traducciones de los escritos árabes. Anterior a ello existía el herbario con mucha variedad de obras. El tratamiento de las enfermedades, tanto en el mundo antiguo, como en el medieval es basado en el herbario o libros con descripciones de plantas medicinales; y el primer herbario griego fue el de Diocles de Karisto. Luego apareció la obra de Dioscórides que fue el que más influenció, y fueron innumerables las traduciones, los ... (ver texto completo)
En la Alta Edad Media era muy aceptado que la medicina se componía de Diaetética, pharmaceutica y chirurgica. La dietética se destina a las personas sanas para regular su vida y se tienen en cuenta las seis cosas no naturales de Galeno.
Del siglo V al X, la Alta Edad Media, la medicina está centrada en los monasterios, del XI al XIII se vive la influencia árabe, de mediados del siglo XIII a mediados del XIV el auge de la ciencia medieval. La Escuela de Salerno dominó las corrientes culturales a partir del XI. Prosiguió durante el Bajo Medievo la incorporación de los textos médicos árabes y la medicina dejó de estar en manos de los monjes. La Edad Media concluyó con un período pre-renacentista que tiene su florecimiento en el XIV.
La historia de la medicina durante la Edad Media de la Europa Mediterránea se desarrolló alrededor de la transmisión e interpretación de la obra de Galeno. La plena incorporación de la medicina clásica griega y de su desarrollo por parte de los árabes no fue posible en Europa hasta que se realizo una traducción sistemática del árabe al latín de las más importantes obras médicas griegas e islámicas. Esta tarea tuvo su centro fundamental en el Toledo del siglo XII.
CRISTIANISMO

Fueron los monjes los que conservaron el saber clásico durante la época alto medieval. Aparecieron las escuelas monacales, de donde surgirían más tarde las escuelas catedralicias, elemento esencial en la formación de las futuras universidades. Tienen especial importancia en este mantenimiento del saber los copistas de libros. Al principio Bizancio es el foco de conocimiento un foco quizás un poco débil en relación al pasado griego y de Asia menor (mundo helénico). Luego ese foco pasa ... (ver texto completo)
Toda la fantasía del medioevo tuvo importancia tanto en la vida diaria como en escritos, en temas eclesiásticos, en la literatura de la época y siguió vigente hasta siglos posteriores. Esta fantasía se ve plasmada en la tradición que nos cuenta de la existencia de aquelarres demoníacos, hechizos y maleficios.
Con este trabajo se intentó dar una visión del pensamiento medieval en torno a los seres más bajos y menos queridos de esa sociedad. Y a pesar de tener estas características también eran recurridos con frecuencia no sólo por el pueblo sino también por la nobleza. Estos seres de fantasía que de pronto fueron parte de la sociedad en épocas de malaria y peste, se convirtieron en justificativo de sus desgracias y miserias. La bruja, es el ejemplo más claro, ya que fue una persona tangible dentro del ... (ver texto completo)
Conclusión

Los temas aquí tratados, la magia en su máxima expresión en la edad media de la mano de las hechiceras, los pactos diabólicos y el conocimiento de los mismos hasta la persecución de las brujas fueron actos y hechos consumados, pero siempre tendrán un enigma e incredibilidad en todo lo redactado.
EL DIAÑU BURLÓN /DIANTRE: y es un diablo, que puede adaptar múltiples formas, tanto animales como humanas.

Los del occidente tienen fama de constructores, como el que construyó el puente de Salime. Al concluirlo, los aldeanos lo tiraron desde él abajo para que se ahogase, pero consiguió salir nadando y les gritó: "Eh, salime, salime", dando nombre al pueblo. Se dice que es el que escondió los tesoros de los moros que se citan en las "Gacetas". Para espantarlo, basta la señal de la Cruz o citarle ... (ver texto completo)
El temor a las ánimas desapareció con las procesiones y rezos de las Cofradías de Ánimas, que tanto proliferaron en Asturias. Dicen los folkloristas que al lado del mito se mueven bromistas o incluso frailes, en busca de más misas de ánimas. Guardan relación con este mito los temores nocturnos a los cementerios; los fuegos fatuos; apariciones de los enterrados con hábito, que no descansan hasta que se les quita.
La Houstia es, pues, una procesión de almas, en forma incorpórea, que portan huesos encendidos como cirios y caminan en busca de nuevos muertos. Si se les ve, se pronuncian frases como: "Andai de día, que la noche ya mía". Al verla, conviene encerrarse en un círculo trazado en el suelo, o echarse cuerpo a tierra sin mirarles.