La Houstia es, pues, una procesión de almas, en forma incorpórea, que portan huesos encendidos como cirios y caminan en busca de nuevos muertos. Si se les ve, se pronuncian frases como: "Andai de día, que la noche ya mía". Al verla, conviene encerrarse en un círculo trazado en el suelo, o echarse cuerpo a tierra sin mirarles.