Exactamente... Nunca fue al
cine, aunque dijera aquello tan socorrido: "Te mueves como los
cines". Incluso no supo como realmente se llamaba hasta la jubilación, que no se llamaba Prudencia sino Agustina Felipa. Pero ahora pasa un tanto igual pero de otra manera: padre, madre y espíritu
santo, nos sigue equivocando con los nombres de sus hijos. Nosotros, tuvimos la gran suerte de contar de un gran maestro en estas y muchas cuestiones, que nos hizo apasionarnos por ellas. SALUDOS.