NO VALE GRITAR CLAMANDO
El marinero asustado sobre su
barco pesquero, las olas fueron llegando con sus motivos austeros. Dime tu barco querido, dime si no sirven rezos, este barco suena ha hundido y los peces brincan dentro. La
mar llegó alborotada, están las
redes al vuelo, cualquiera bella jornada pudieras pedir consuelo. No vale gritar clamando, ni pidas levantar vuelo, el sudor te va llegando entre las brisas del miedo. Marinero de
Galicia hombre que parece austero, nunca demuestra avaricia
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