Una última, de verdad:
Hay una tribu, en no sé qué selva, donde se produce un zumo exquisito (eso me dijo alguien que lo ha probado).
A partir de un determinado
fruto (tampoco sé cuál es), es fabricado por las viejas del lugar con su propia boca y luego lo escupen en un cuenco de madera.
Es ofrecido al forastero de manera hospitalaria y se consideraría un desprecio muy grave no beber tanta cantidad como haya sido presentada.
Acres, te deseo un
feliz 2012.