:::::::::::::::::::::::::::::: :::::::::::::::::::::::::::::: :::::::::::::::::::::::::::
ALEJO Hernández 09/09/2012
Se cuenta, que hace ya muchos años, un vecino de Cañamero, calculó su patrimonio con tal precisión que gastó la última peseta el día de su muerte. Conseguir tal proeza se me antoja, desde el punto de vista fiscal, la muerte perfecta.
Partiendo de esta idea vamos a crear una fábula de fin de verano...
Un viejo molinero extremeño, llamado Justo, viendo acercarse la hora de su muerte, ... (ver texto completo)
ALEJO Hernández 09/09/2012
Se cuenta, que hace ya muchos años, un vecino de Cañamero, calculó su patrimonio con tal precisión que gastó la última peseta el día de su muerte. Conseguir tal proeza se me antoja, desde el punto de vista fiscal, la muerte perfecta.
Partiendo de esta idea vamos a crear una fábula de fin de verano...
Un viejo molinero extremeño, llamado Justo, viendo acercarse la hora de su muerte, ... (ver texto completo)