EDITAR UN LIBRO
Si acercara la luz, la palmatoria de mi vela, a esa intención del cerebro que todos portamos; la frase que enunciaba mi progenitor tendría un sentido claro: “vive la vida, no dejes que te la cuenten”. Y el tiempo que transcurre una persona ilustrándose entre libros (entendería él), si lo dedica a investigar entre la naturaleza que le rodea, palpando el latir de esa realidad a la que se pertenece; esa gran escuela de Dios, se enriquece el cerebro y el alma abrazando el equilibrio ... (ver texto completo)
Si acercara la luz, la palmatoria de mi vela, a esa intención del cerebro que todos portamos; la frase que enunciaba mi progenitor tendría un sentido claro: “vive la vida, no dejes que te la cuenten”. Y el tiempo que transcurre una persona ilustrándose entre libros (entendería él), si lo dedica a investigar entre la naturaleza que le rodea, palpando el latir de esa realidad a la que se pertenece; esa gran escuela de Dios, se enriquece el cerebro y el alma abrazando el equilibrio ... (ver texto completo)