BIZCOCHO
Una rebanada gordita. Así las cortaba mi madre, cuando esta masa nos coció en el horno. Las acostumbraba acompañar con un chocolate pero, como era tan grande el bizcocho, quedaban raciones para otros días; siempre al arrimo de un buen café, de los de antes. Los de ahora, si son con leche, no tienen nada que los compare con aquel. No es que sea malo, es distinto. Nosotros, a mí también me tocó moler, usábamos las botellas de anís estriadas o un molinillo manual para migar los granos que ... (ver texto completo)
Una rebanada gordita. Así las cortaba mi madre, cuando esta masa nos coció en el horno. Las acostumbraba acompañar con un chocolate pero, como era tan grande el bizcocho, quedaban raciones para otros días; siempre al arrimo de un buen café, de los de antes. Los de ahora, si son con leche, no tienen nada que los compare con aquel. No es que sea malo, es distinto. Nosotros, a mí también me tocó moler, usábamos las botellas de anís estriadas o un molinillo manual para migar los granos que ... (ver texto completo)