La llamada escuela de Salzillo llega hasta nuestros días gracias a la existencia de grande escultores que se han formado en los mejores centros escultóricos murcianos, en camaradería con los mejores artistas de cada época histórica. Desde mediados del siglo XX destacó muy especialmente el mítico José María Sánchez Lozano, quien falleció a finales del siglo a los 93 años tras una actividad que inició hacia 1910, y él fue el maestre insigne de Francisco Liza Alarcón (nacido en Guadalupe en 1929), siendo ... (ver texto completo)