MERLUZO, haznos un favor, y ponte en huega de hambre como el asesino de De Juana, llévalo hasta el final, para que vea como os las gastáis los españoles de bien. O mejor, échale imaginación, si puedes, y quítate la vida como lo haría un español de bien, sorprendelos. Que vean que la teticulina no es sólo patrimonio de la izquierda.