Oliver O’Grady, ex-sacerdote católico y pederasta, que abusó de cientos de niños, entre ellos un bebe de nueve meses. Debería estar pudriéndose en la cárcel, en lugar de hacer documentales donde explica al detalle los abusos que cometió, con el beneplácito de la Diócesis de Stockton (California), que lo sabía, y se limitó a trasladarlo de parroquia durante veinte años para que siguiera violando niños. Y ahora, encima, el documental, llamado “Deliver us from evil“, y que ya ha ganado algún premio, ... (ver texto completo)