2007-06-11 12:03:14
Es tu prerrogativa, tienes el derecho de vivir como quieras o puedas, de pensar como se te ocurra o como tu cerebro consiga hacerlo, el derecho inalienable de de exponer o no tu pensamiento, de cumplir o no con la Ley en todos y cada uno de sus ordenes, de creer en lo que quieras o lo que se te haya enseñado.
Tienes todos y cada uno de los derechos y libertades que yo tengo, ni uno mas, las mismas limitaciones, las mismas obligaciones, en todo y para todo.
Puedes hacer o no caso a tus voces interiores, puedes razonarla o no, puedes sentirte bien o mal dependiendo de la fortaleza de tu cerebro condicionado por lo externo, como cada hijo de vecino, pero...
Creo no tenemos el derecho de salpicar, y entenderás que los anteriores derechos tuyos son los derechos de los demás, y que hay temas que por ciertas circunstancias levantan muchas ronchas, porque siempre han sido impuestos a la fuerza y por medio del terror, al no poder, haber sido impuestos de otra forma, los hechos no podrás borrarlos tu, yo tampoco, tus creencias son tuyas, las mías difieren, pero si alguien me salpica con su obsesión, lo baño con la mía.
Tu estás en posesión de TU verdad, yo en posesión de la mía, y ninguno de los dos en posesión de LA VERDAD, y por lo que se ve de la LIBERTAD.
El drama es cuando intentamos con métodos inquisicionales imponer al otro la idea de que el SER existe, es o fue, y sea necesario por el impuesto la obligación de aceptar y asumir la imposición.
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