¿Que es eso de que a estos fanáticos no se les puede decir nada?
Por supuesto que se les puede, es más, se les debe decir mucho.
Siguiendo con las citas, como decía Mel Gibson (si mal no recuerdo) en aquella película: "nos podrán quitar la vida, pero jamás nos quitarán la libertad" la libertad de expresión, pues todos podemos expresarnos, y considerando los hechos de estos asesinos, podemos expresarnos incluso faltando al respeto, pues es algo que jamás han tenido ellos con el resto del mundo.
Por su parte creo que es una guerra de religiones, de cultura, una venganza, pues como dice el refrán, la venganza se fríe en plato frío. éste debe estar ya congelado, de ser cierto que estamos pagando nosotros lo que nuestros pasados hicieron al pueblo musulmán: lo que estos asesinos no tienen en cuenta es que aquellas guerras terminaron, y ganó el más fuerte, y que ocurrieron hace 500 años. Lo que no quieren recordar es que sus pasados lucharon cuerpo a cuerpo, hombre contra hombre, y no se escondieron como cobardes tras kilos de explosivos y locos cargados de dinamita.
No tienen cordura, ni honor ni razón, demuestran ser, no sólo asesinos, sino necios, primitivos y salvajes, que están dispuestos a ver cómo sus hermanos, primos y amigos se convierten en hombres-bomba con el mero hecho de ver el sufrimiento del mundo.
Todos los países del mundo deberíamos aliarnos, y continuar con esta guerra todos juntos, pero de una manera pacífica. No estoy dispuesto a ver más 11-S, 11-M. No estoy dispuesto a seguir viendo el sufrimiento innecesario del mundo, no estoy dispuesto a ver cómo estos salvajes siembran el caos en la tierra y todos los políticos siguen con sus rabietas infantiles, con sus lujosas vacaciones, paseando por las fiestas sus trajes de Armani y Versace.
El pueblo tiene que hablar, y todo aquel que quiera una España mejor para sus hijos debería de hablar, deberíamos parar los pies a ZP y a Rajoy, y a sus partidos, a aquellas ministras que se preocupan más por la raíz de su tinte que por las cosas que las conciernen, a aquellos ministros que prefieren un tratamiento anticaída del pelo, una muchachita de 20 abierta de patas continuamente, antes que llevar a cabo su OBLIGACIóN como políticos.
No se trata de partidos, de izquierdas o derechas, se trata del bien de un pueblo (sean catalanes, castellanos, vascos o andaluces), del bien del mundo. En algunas cuestiones, como ésta, deberíamos aliarnos todos y dejar a un lado nuestros ideales, pues nosotros mismos nos estamos destruyendo. Estos miserables fanáticos aprovechan nuestras guerras políticas y personales para hacernos más daño, pues es entonces cuando nos atacan...
Así que, hablar, gritar bien fuerte, para que estos politicuchos nos oigan de una vez y hagan algo al respecto...
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