No tengo palabras para describir la sensación de impotencia que he sentido cuando he visto las imágenes en las que este hombre maltrataba a su perro, he sentido vergüenza ajena del ser humano.
La reacción de algunos vecinos del
pueblo es imperdonable, penosa, vergonzosa, incomprensible...
Si así ha tratado al animal, imagínense ustedes lo que puede hacer con una persona a la que no tenga mucho aprecio.
Seguramente sufre algún tipo de paranoia muy grave o problemas psicológicos que encima deben
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