El día 23 de abril de 1.563, en conmemoración de la victoria de las tropas del rey Felipe II frente a las del rey de Francia Enrique II, en la batalla de San Quintín ( año 1.557), y tras escoger este lugar la comisión enviada por el rey español, se procedía a poner la primera piedra del Monasterio de San Lorenzo el Real (llamado así por ser el día 10 de agosto, festividad de San Lorenzo, el día de la victoria).