Fray Rajoy…
Ya pueden exhibir a Rajoy como si fuera un fraile franciscano, humilde y cauto, morigerado y clarividente, dialogante y moderado. Ya nos puede fray Rajoy cantar misa o celebrar un Te Deum. Ya puede Acebes avalar a Díaz de Mera. Ya puede el presidente de aquel Gobierno, Aznar López, hacerse el sueco o llamarse andana. O incluso recuperar la elipsis, como hizo ante la Comisión Parlamentaria del 11-M, cuando dijo que los autores de los atentados “no se esconden en desiertos lejanos ni en montañas remotas”.
¿Dónde se esconden esos autores, Sr. Aznar? No se sabe dónde. ¿En el mismo sitio en el que ustedes escondieron la dignidad entre el 11-M y el 14-M? ¿Acaso en el mismo sitio en el que creyeron encontrarla, a lo largo de tres años de plomo y de embustes, gracias a delirantes historias sobre quiénes fueron los que en realidad asesinaron brutalmente en Madrid? ... (ver texto completo)
Ya pueden exhibir a Rajoy como si fuera un fraile franciscano, humilde y cauto, morigerado y clarividente, dialogante y moderado. Ya nos puede fray Rajoy cantar misa o celebrar un Te Deum. Ya puede Acebes avalar a Díaz de Mera. Ya puede el presidente de aquel Gobierno, Aznar López, hacerse el sueco o llamarse andana. O incluso recuperar la elipsis, como hizo ante la Comisión Parlamentaria del 11-M, cuando dijo que los autores de los atentados “no se esconden en desiertos lejanos ni en montañas remotas”.
¿Dónde se esconden esos autores, Sr. Aznar? No se sabe dónde. ¿En el mismo sitio en el que ustedes escondieron la dignidad entre el 11-M y el 14-M? ¿Acaso en el mismo sitio en el que creyeron encontrarla, a lo largo de tres años de plomo y de embustes, gracias a delirantes historias sobre quiénes fueron los que en realidad asesinaron brutalmente en Madrid? ... (ver texto completo)