EL MAL PERDER DEL PARTIDO POPULAR..
El Partido Popular (PP) debe aceptar de una vez por todas su clara derrota en las urnas el 14-M. No entraremos a juzgar las causas de esa derrota, ni la influencia exacta del 11-M en la misma (hay muchos otros factores, como la propia guerra de Irak, las políticas sociales del Gobierno de Aznar, su bunkerización y atrincheramiento en posiciones autoritarias y alejadas del sentir popular, tratando siempre de ridiculizar, incluso con los más viles insultos, al adversario político, etc.), pero el hecho es que, usando los medios que un estado democrático tiene previstos, el PP perdió las elecciones. De nada hubiese servido a Felipe González haberse lamentado en 1996 de que perdió las elecciones no por el programa o el talento de los políticos del PP, sino por la escandalosa corrupción que traicionaba los principios más elementales del Estado de Derecho y, en especial, de un partido que se dice social. Felipe González perdió, felicitó a su adversario, y se retiró discretamente, ejerciendo el PSOE una oposición digna, a pesar de haber estado 13 años en el Gobierno. En Democracia se gana y se pierde, y el revanchismo, el mal perder, los resentimientos acumulados, etc., deben dejarse para el parvulario y no para la clase política.PIO., , , .PIO, .
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