Al Gobierno le ha escocido la marea rojigualda. Tanto que, en una reacción mecánica y poco meditada, acusa a la derecha de apropiarse de los símbolos nacionales. El Gobierno no ha entendido nada. La que ha estado en la calle no es la derecha; es la nación en su expresión más elemental y directa: los ciudadanos. Y los ciudadanos han utilizado los símbolos de la nación porque son suyos, no del Gabinete de Protocolo de la Moncloa. ¿Que la derecha se ha adherido? Perfecto: aún sería mejor que se adhiriera ... (ver texto completo)