Desde el poder, Zapo viene aplicando una estrategia de liquidación de la Constitución a favor de separatistas y etarras, concluyendo una Infame Alianza con ellos, una especie de nuevo Frente Popular de hecho. Como en el antiguo Frente Popular, los socios se llevan mal entre sí, no siempre sus trapicheos salen al gusto de todos, y la ETA, que conoce bien a sus amigos, va conduciendo a estos mediante el terrorismo callejero o, últimamente, algún gran atentado. El gobierno entra “en razón” y trata de ... (ver texto completo)