El Presidente “vacila”
Por más acostumbrados que nos tenga el presidente del Gobierno a los vaivenes en su política económica, los ciudadanos no dejan de sorprenderse por los bandazos que este da. La última de las noticias que ha provocado importante impacto público ha sido el anuncio de una batería de recortes y actuaciones que contradicen el programa del Gobierno, la reiterada apuesta por un modelo que, desde hace algo más de 12 meses, se ha diluido en medio de decretos e intervenciones. La sensación de que Zapatero improvisa y de que lo hace a golpe de amenaza exterior, localizada en eso que viene a llamarse «mercados» insaciable e imprevisible, cala en la opinión pública de forma que podría resultar letal tanto para el propio Gobierno como para la propia Democracia.. El presidente del Gobierno se ha sacado ahora de la cartera un conjunto de privatizaciones, que desdicen lo defendido hasta no hace mucho por los socialistas y que aparentan ir en la línea de ofrecer al sector privado nuevos alicientes de inversión; cabe entender la rebaja fiscal a las pymes, muchas veces reclamada, la supresión definitiva de los 426 euros a los parados de larga duración debe realizarse comedidamente, pues la situación de muchas familias comienza a ser grave y las prestaciones llegan cada vez a menos desempleados. El riesgo, por tanto, de que la crisis económica de paso a una crisis social es cada vez más cierto. Pero lo más preocupante de todo esto, es que los «mercados» probablemente reaccionen como en anteriores ocasiones: se frenarán a corto plazo, pero regresarán no tardando mucho. ¿Qué sacrificará entonces Zapatero? ... (ver texto completo)
Por más acostumbrados que nos tenga el presidente del Gobierno a los vaivenes en su política económica, los ciudadanos no dejan de sorprenderse por los bandazos que este da. La última de las noticias que ha provocado importante impacto público ha sido el anuncio de una batería de recortes y actuaciones que contradicen el programa del Gobierno, la reiterada apuesta por un modelo que, desde hace algo más de 12 meses, se ha diluido en medio de decretos e intervenciones. La sensación de que Zapatero improvisa y de que lo hace a golpe de amenaza exterior, localizada en eso que viene a llamarse «mercados» insaciable e imprevisible, cala en la opinión pública de forma que podría resultar letal tanto para el propio Gobierno como para la propia Democracia.. El presidente del Gobierno se ha sacado ahora de la cartera un conjunto de privatizaciones, que desdicen lo defendido hasta no hace mucho por los socialistas y que aparentan ir en la línea de ofrecer al sector privado nuevos alicientes de inversión; cabe entender la rebaja fiscal a las pymes, muchas veces reclamada, la supresión definitiva de los 426 euros a los parados de larga duración debe realizarse comedidamente, pues la situación de muchas familias comienza a ser grave y las prestaciones llegan cada vez a menos desempleados. El riesgo, por tanto, de que la crisis económica de paso a una crisis social es cada vez más cierto. Pero lo más preocupante de todo esto, es que los «mercados» probablemente reaccionen como en anteriores ocasiones: se frenarán a corto plazo, pero regresarán no tardando mucho. ¿Qué sacrificará entonces Zapatero? ... (ver texto completo)