En primer lugar no soy catalán, soy madrileño. En segundo lugar hablo muy poco catalán, pero el suficiente como para entenderme con ellos. En tercero no soy catalanofóbico, en cuarto respeto el derecho de autodeterminación de cataluña siempre que sea por una mayoría democrática suficiente (más de dos tercios del parlamento). En cuarto lugar me consta porque he viajado mucho por cataluña, que hablan castellano perfectamente, eso sí, con un acento que seguramente a ti no te guste. Podrías emerger de ... (ver texto completo)