JAROCHO.
O sea, que estás amargado y lo vas llevando a trancas y barrancas, engañándote a ti mismo capeando el temporal como vas pudiendo.
Y además estas viendo seriamente otros cu los mas jóvenes que piensas que estarían mejor aprovechados si por tus manos pasasen, mas o menos como cada hijo de vecino, miramos a la vieja y la vemos vieja, pero tenemos mucho cuidado en no mirarnos con detenimiento a nosotros mismos, y el
espejo ni lo vemos, pero resulta que envejecemos al unísono, y nuestras
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