Un beso emorme y un muchos recuerdos para todas las mujeres trabajadoras que hay y que ha habido en Vadillo desde siempre.
Aquellas mujeres que tenían que ir a espigar, a trabajar en el
campo, y que además tenían que cuidar de su
familia y de su
casa, en muchas ocasiones madres de muchos hijos y sin ayuda de nadie.
Gracias,
Marta.