El olor a pan recien hecho en las tahonas eran tan característico que aún hoy sería capaz de imaginármelo presintiendo cómo olía. Yo no recuerdo aquella tahona. Cuando yo era pequeño sólo existían la de Feliciana y Piche y la de Sisa y Tomás.
Por cierto, la palabra "rescaño" hacía tiempo que no la escuchaba ni la veía escrita... ¡qué recuerdos...!
Sobre los rescaños, creo que es un bocablo de esa zona. En
Valladolid este
verano compré un
pan "lechuguino" y estuvimos hablando de los rescanos y de muchas palabras que se empleaban y ya están en desuso. Yo las sigo usando muchas veces tanto al hablar como al escribir. Miguel Delibes las emplea mucho, por ejmplo, en "Las ratas"
El olor, así es, los hay imconfundibles; ya lo dije en el pregón "... a forraje, a tamo. a laqares..."
Aquel
horno también olia a bollería, a hornazos a arrastraos (tortas
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