A ver si dentro de un rato, cuando vuelva de hacer un poquito de gimnasia, seguimos con nuestra Soria. Todavía querría decir tres a cuatro cosas más, para echar el broche a mi pequeño trabajo.
Un abrazo.
Un abrazo.
La ciudad y provincia de Soria está marcada con profundas huellas de grandes hombres, unas veces desconocidos y otras tan populares como las de San Pedro en su sede de Osma, las de San Martín de Finojosa en Deza y Huerta, las de Sor María de Jesús en Ágreda, las del ermitaño San Saturio en las orillas de nuestro gran Río, las de Gabriel Téllez en nuestra Señora de la Merced, las del teólogo tridentino Diego Láinez de Almazán, las de Gustavo Adolfo Bécquer por tierras de Noviercas, las de Machado ... (ver texto completo)