Hablando de independencia, hace ya mucho tiempo que dejé de quedarme hasta muy tarde viendo en la tele un programa que se llama -o llamaba- "59 segundos". Y no porque potencialmente no pudiesen tener interés los temas allí tratados, sino por la actitud de los periodistas o contertulios invitados, y no sé si generosamente retribuidos por largar durante un rato. Es el programa ése en el que le bajan el micrófono al que se enrolla y se pasa de esos 59". Y es que, de antemano, ya sabía lo que iban a ... (ver texto completo)
Algo parecido a lo que comentaba antes me pasa con los mítines políticos. Hace muchísimos años que dejé de ir a verlos. El teatro y el circo son más interesantes, sin duda. Al menos, en éstos la obra o la actuación no la conoces de antemano o, en todo caso, siempre hay variaciones. En los mítines la gente va a ver lo que quiere ver y a escuchar lo que quiere escuchar. Onanismo en estado puro, pero colectivo, vamos.
Cuando conecto el televisor y me encuentro en las noticias con algún resúmen de estos ... (ver texto completo)
Cuando conecto el televisor y me encuentro en las noticias con algún resúmen de estos ... (ver texto completo)