Hace algunos años, un amigo me preguntó por qué razón el gato, al pasarle la mano por el lomo acariciándolo, levanta siempre su cola. La verdad es que a mi no se me ocurrió la respuesta. Pues según mi amigo el gato quiere decirte, como no puede hablar, que en ese punto se acaba el gato. Que vuelvas a empezar de nuevo a pasarle la mano, que le gusta lo que le haces. Pues yo siempre pienso al ver esta señal, que a partir de aquí se acaba el pueblo, se acaba Deza. Si quieres volver a gozar del entorno, ... (ver texto completo)
Generalmente siento las despedidas de mi pueblo de una manera especialmente triste ya que sé que no volveré en mucho tiempo. A mi me gustaría vivir, por ejemplo en Zaragoza y poder acercarme cada quince días por Deza y disfrutar de mi pueblo al igual que se goza al cantar las diez de últimas, que es lo que yo estoy cantando ya a mi edad avanzada. Por otro lado tengo que confesaros que cuando llego a mi pueblo siento una desazón tremenda al ver su decaimiento y lo que ha perdido al cabo de los años ... (ver texto completo)