Tienes razón, el destemple te lo coges fijo, pues en estas fechas pasar la primera
noche en la
casa que no se habita es temerario. Mahón, como alternativa, está muy bien. El único inconveniente es el viaje en
barco, hay quien no lo resiste. La única vez que he ido me encantó y volvería tantas veces como pudiera, de no ser por el viaje; la vuelta se fastidió, quizá porque no quería que se acabara o porque el
mar nos jugó una mala pasada no lo he repetido. Merece la pena ir a Mahón. Un saludo, C.