He estado recientemente en este
pueblo, y me ha encantado. Es pequeñito, pero sus gentes son fenomenales, acogiendote con los brazos abiertos aunque no te conozcan de nada. La paz y la tranquilidad son inigualables, y el que quiera
fiesta discotequera que se marche a los
pueblos de arrededor.
Su
iglesia engaña mucho, por fuera parece muy pequeña, pero luego por dentro parece mas grandes, ademas estan restaurandola con lo que recupera todo su encanto.
Desde algun punto de
Madrid, saludos para
... (ver texto completo)