Creo que el amigo pefeval ya nos cuenta, con detalle, el juego del palillo ciego en su bella narración de aquellos tiempos del pasado. Otro de los esparcimientos y que viene al caso por eso de taparse los ojos y que estaba de moda en los años 40 del siglo ya pasado, era uno al que llamábamos "el zapusqueto, tente en pie y estate quieto". Consistía en taparle a uno los ojos con un pañuelo, darle cuatro vueltas para desorientarlo y que tratara de localizarnos dando voces para que nos siguiera y golpes, ... (ver texto completo)