En estos tiempos que nos han tocado vivir, el mar se halla a unos cuatrocientos kilómetros de distancia de Deza. No obstante, los terrenos de Deza estuvieron inmersos en aguas profundas de un océano que lo cubría todo y que nos ha dejado muchas huellas de su existencia. Hay numerosos fósiles en su término a flor de tierra y es fácil hacerse con unos cuantos en poco rato: desde amnobites, erizos, hasta conchas y caracoles de diferentes clases y dibujos. Ya se que esta catalogación la podemos hacer ... (ver texto completo)