Aunque no olvido los refranes, a los que me gustaría volver, el abuelo nos trae, una vez más, temas interesantes, conocidos sin duda para más de uno, pero desconocidos por los más jóvenes y los que nunca tuvieron contacto con el
campo. Aunque criado en ciudad, soy de una generación que, al menos indirectamente, tuvo cierto conocimiento de la vida rural: lecturas, folflore, alguna vuelta por el
pueblo de los antepasados...
Ahora nos habla el abuelo de los
trillos, viniendo a mi memoria el interés
... (ver texto completo)