Esta herradura fue extraída del interior de un rodillo de cemento, de aquellos que se usaban para aplanar
las eras antes de echar la primera parva. Con los años, el óxido del hierro con los que se rellenaban ha hecho que el material se resquebraje y salgan a la luz, a la superficie, cosas muy curiosas de hace unas décadas.
Las herraduras en nuestro
pueblo las hacía el herrero a golpe de martillo con
el hierro en cuestión al rojo vivo y se ajustaban al casco de las caballerías, muy calientes, tanto
... (ver texto completo)