Un saludo amiga C después de nuestro viaje a Menorca que ha resultado maravilloso e inolvidable. Te diré que en ocho días no he oido sonar ni un solo claxón, ni una sirena de ná de ná. La nota negativa es que en mis viajes por la isla, he contado hasta veinte erizos muertos en la carretera, atropellados por los coches. Y eso que aquí la velocidad de los vehículos es normalmente baja y la densidad de coches, mínima por lo menos en invierno. La densidad de los erizos, sin embargo, debe ser muy alta ... (ver texto completo)