Buenos días Deza: Esta madrugada he tenido un sueño en el que me sentía inmensamente rico. Tenía muchas tierras y viñas muy llanas y criados que me las trabajaban y un administrador que se cuidaba de todo ello. Mi mujer era muy joven y guapa, corríamos por los cerros y chospábamos como dos cabritillos por los prados. Hasta incluso volábamos como pajaritos. Como veís todo ello era una utopía, una cosa imposible; pero yo la sentía real. De pronto ha empezado a cantar mi cuquillo, el gallo de la foto ... (ver texto completo)