Y lo mismo pasa con las setas y los níscalos. Antes si venías con un cesto de setas y te preguntaban por donde las habías cogido nadie te engañaba y te daba toda clase de detalles. Ahora si tienes la suerte de traer algo, primeramente no lo enseñas y si te lo ven, les indicas lugares distintos y distantes de su procedencia. La vida enseña mucho y además ahora todo el mundo se dedica a todo y si sabes algo, te lo guardas para ti.
Un abrazo.
Un abrazo.
¿Compartir? Habría que matizar. Al hilo de lo que cuenta el abuelo, en la tierra donde vivo actualmente hace muchos años que también reside un familiar que procedía de Cataluña, experto en setas, muchas de las cuales eran desconocidas por sus amigos y compañeros de trabajo de aquí. Hombre generoso y hábil en su búsqueda, me comentaba un día que quizás se equivocó indicando los buenos lugares donde encontrarlas y, claro, suced´´ia lo que tenía que suceder, que cuando iba a buscarlas otros más rápidos ... (ver texto completo)